La calidad del voto

- 11 de Abril de 2017 - 00:00

Analistas especializados en materia electoral han encontrado que en la votación del binomio Moreno-Glas hay una mayoría de sufragios del género femenino y que lo hacen por afecto a Lenín, y se establece que es producto de la imagen de ternura y bondad que él despierta.

Tal cosa ocurre porque en todos los actos en que participa saca a flote su fino sentido del humor y una dosis de ternura, que calan muy hondo en la sensibilidad de sus interlocutores, especialmente si son madres o hermanas, porque tienen la esperanza de que en un gobierno bajo su mando, además de continuar la obra de Rafael Correa, todo será impregnado de su hálito de solidaridad.

Cuánta diferencia con la terrible imagen de hipocresía que emana del banquero Lasso, que todo lo que hace está impregnado de ilimitada ambición de acumular fortuna, como ocurre con su invento del llamado Banco del Barrio, que ha sido denunciado en esta jornada electoral como un mecanismo para proliferar puntos destinados a extraer beneficios en las actividades comerciales.

La gente que no olvida la odisea que sufrió nuestra sociedad durante el feriado bancario, no puede ignorar la tragedia vivida por la clase media, los sectores populares, los afiliados al IESS, campesinos y habitantes de los barrios marginales, en épocas de los ajustes, las migraciones masivas, los suicidios y toda la secuela que acompaña a la pobreza de los más débiles, en fin, que nadie puede olvidar ni perdonar a los autores de esa terrible época.

Entre los 10 años que antecedieron a la Revolución Ciudadana, las víctimas agudizaron su tragedia en el aspecto político, puesto que en ese período se sucedieron gobiernos que no duraban ni siquiera un año, y cada uno resultaba peor que los anteriores.

Por todo eso, no extraña que, ante el proceso que se avecina para el reconteo de votos, a fin de dirimir el gobierno en los próximos cuatro años, el binomio de la 35 ratifique su victoria.

Los sufragios no han perdido su calidad positiva, y no pueden estar supeditados a los trágicos recuerdos de cuando la educación, la cultura, el esparcimiento y la salud eran afectados por la incapacidad de gobernar y, en consecuencia, la gente humilde le da a su voto el valor que significa no retroceder al pasado y sortear de manera promisoria un futuro de trabajo, paz y armonía, con la conducción de un líder como Lenín, quien tiene en sus manos la posibilidad de llevarnos por un buen camino.

Todavía hay mucho campo por andar, para confirmar la mayor cantidad de votos, entre otros, de los sectores agradecidos, a quien condujo la formidable campaña para sacar del anonimato, y brindar mejor trato a los discapacitados, tarea que no atendió nadie en esas condiciones importantes, impregnadas de amor, respeto y eficiencia a quienes tuvieron la inteligencia de darle calidad a su voto apoyando al binomio Moreno-Glas.

Es largo el camino para disminuir la marginalidad,  los índices de pobreza y conseguir que impere un nivel de equilibrio en el desarrollo de todos los ecuatorianos.

Los manotones de ahogado que han aflorado en la derecha ecuatoriana, acostumbrada a que los triunfadores los imponga el poder financiero y mediático, han tomado la opción de inundar los medios privados para denunciar un supuesto fraude en el conteo de los votos, cantaleta que en todas las elecciones se convierte en el recurso de los perdedores. (O)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto:

Últimas noticias