Viernes, 02 Diciembre 2016 00:00 Columnistas

Festival de Artes Vivas y hambre de cultura

Pablo Salgado Jácome

Me alegró verlo feliz, Presidente, cuando informaba que el Festival de Artes Vivas de Loja fue un éxito y que superó sus expectativas. Y más me alegró escucharlo decir que lo que más le impresionó fue “el hambre de cultura de la gente”. Es cierto, Presidente, el hambre de cultura que tiene la gente no es solo en Loja, sino en todo Ecuador. Eso sí, lamento que haya sucedido ya al final de su mandato.

Me alegra que el festival le haya permitido comprender que la cultura no es una actividad exclusiva de las élites. No, son expresiones esenciales de la gente. Es decir, fundamentales, como el pan y la leche. Y me alegra también, Presidente, que haya constatado la gran capacidad  movilizadora de la cultura, que como ninguna otra actividad -salvo el deporte- mueve y conmueve a los ciudadanos de todos los estratos y todas las edades. Y además, la cultura -como lo dijo en el enlace- es también una actividad creativa y productiva que dinamiza la economía y lo hace de modo  equitativo. Y más, Presidente, las expresiones culturales también contribuyen a consolidar y profundizar la democracia.

Ahora bien, es importante que usted conozca que en el mismo mes de noviembre, y ahora, en diciembre, se realizan otros festivales, varios de ellos también de artes escénicas. Voy a citar solo dos: el Festival del Sur, cuya decimosexta edición se realizó en distintos escenarios del sur de Quito y sus parroquias; y la decimotercera edición del Festival Mujeres en Escena. Los dos festivales no recibieron apoyo alguno del Gobierno. Ni un centavo. Y sin embargo se hicieron, porque así se han hecho siempre; con voluntad, pasión y amor por el teatro.  

Por eso creo -honestamente- que lo que molestó a los teatreros no es que el festival se haga en Loja, no. Molestó, Presidente -entre otras cosas-, que existan 2 millones de dólares para el Festival de Loja y cero para la mayoría de los otros festivales. Eso, Presidente, no es justo ni es democrático.  

Y no solo eso, sino que tampoco había presupuesto quizá para el hecho más importante de la literatura de Ecuador: ser país invitado de honor en la más importante feria del libro del continente, la de Guadalajara. Y en la de su 30 aniversario, que acaba de inaugurarse. Fue un trabajo de varios años conseguir esa designación. Y Ecuador declinó ese honor por falta de recursos económicos, según justificó el Ministro de Cultura de entonces. Así se perdió la mejor oportunidad que ha tenido Ecuador para visibilizar sus literaturas, sus editoriales, sus escritores. Y más aún cuando Ecuador es el único país de la región que no tiene un plan nacional de lectura y ni siquiera un sistema nacional de bibliotecas.  

Y tampoco es justo ni humano -Presidente- que desde hace más de 16 meses no se haya realizado la transferencia de la pensión del escritor Miguel Donoso Pareja a su viuda, tal como manda la ley para los premios de cultura Eugenio Espejo. Y tal como usted solicitó en septiembre de 2015. Además, la viuda -Isabel Huerta- es también una notable bailarina que ha entregado su vida a la cultura de Ecuador. Por ello me permito preguntarle con todo respeto, Presidente: ¿Es humano -no digo revolucionario- que por cuestiones burocrático-legales no se haya procedido a entregar esa pensión y su beneficiaria deba vivir en condiciones precarias?  

En verdad me alegra y celebro que Loja haya disfrutado tanto de esas expresiones de las artes vivas y que tenga el teatro que se merece. Yo me perdí el festival, y me reprocho. (O)

ENLACE CORTO

Google Adsense

Google Adsense