Emotiva despedida y bienvenido Lenín

- 27 de mayo de 2017 - 00:00

Rafael Correa Delgado inauguró una nueva etapa o ciclo político, que aún no termina, con el retorno de la democracia y la decisión de mantenerla como soporte para gobernar en paz, sin percances, en beneficio de todos los ecuatorianos, especialmente de los más pobres y marginados. La oposición desarticulada por la ambición e intereses de sus integrantes, en complicidad de la prensa privada, encargada de silenciar la gran obra emprendida por el guía de la historia republicana y, tergiversar hechos para desprestigiar al régimen del Buen Vivir, ha entrado en un periodo corto de aparente tregua, en los primeros días del gobierno de Lenín Moreno y Jorge Glas, que asumen nuevos desafíos, venciendo obstáculos de los rezagos del neoliberalismo, para poder continuar con el proyecto de la Revolución Ciudadana por la construcción de una nueva patria, de equidad y justicia social.

Con la presencia de miles y miles de ecuatorianos en la emotiva despedida de Rafael Correa en el parque Samanes se destacaban gritos, coros y carteles, con las expresiones: “Rafael Correa, el mejor presidente que ha tenido el Ecuador. Amigo, el pueblo está contigo. Es un ídolo por todo lo que ha hecho”. En el ambiente circulaba, al unísono, el pedido de un probable retorno a la palestra política nacional. De otro lado, la prensa privada y sus columnistas, en el transcurso de la década ganada, se dedicaron y aún se sostienen en la misma línea, a manipular sucesos, ocultar la gigantesca obra  en marcha del régimen del Buen Vivir, a regalar espacios a insignificantes dirigentes de la derecha y tratar de convertir a dos o tres mediocres de la oposición en líderes políticos. Ya, cuando Rafael Correa se aleja de la contienda, temporalmente, vierten su veneno y odio, pero en el fondo, se cubren de pánico, frente a la posibilidad de un futuro retorno, como mandato histórico en el cierre de la etapa del cambio.

El gobierno de la Revolución Ciudadana arrasó con el poder político y económico de la derecha reaccionaria, el festín de los negocios y la evasión de impuestos y con ello, mejorar las condiciones de vida de los pobres de nuestra patria. Deja conquistas sociales alcanzadas en beneficio de los sectores mayoritarios postergados, en salud, educación y vivienda.

La oposición que incluye a la mal llamada prensa ‘independiente’, tiembla de miedo, al sentirse débil y extraviada frente a la marcha de la Revolución Ciudadana y la promesa de los nuevos mandatarios Lenín Moreno y Jorge Glas, de mantenerse en esa línea y continuar con fidelidad el proyecto político en provecho de los olvidados de la patria.

Lenín exhibe una excelente carta de presentación por su trabajo en beneficio de las personas con discapacidad y los más vulnerables. Es un político que irradia respeto y veneración por predicar el valor de la palabra y sostener el diálogo como el más importante recurso para superar diferencias y lograr soluciones por consenso. Extiende las manos a todos, pero defiende sus ideas y principios, firmemente, en confrontaciones con los adversarios políticos. “Ha dicho el nuevo Mandatario” Nada se hará para ustedes, sin ustedes. Vamos a continuar con este proceso que cambió la realidad de los más pobres del país. (O)