El tongo del banquero

- 11 de abril de 2017 - 00:00

Cuando a eso de las 21:00 del 2 de abril el presidente del CNE anunciaba los resultados oficiales que daban como vencedor del balotaje a Lenín Moreno, habían transcurrido cuatro horas desde que una compactación de medios de comunicación privados proclamó a Guillermo Lasso como Presidente electo sobre la base de una exit poll pagada por él, con cifras sospechosamente fraudulentas.  

Mientras el banquero se paseaba victorioso por sus televisoras proclamando “el triunfo de la democracia y la libertad”, al parecer ninguno de los 50.000 integrantes de su sistema de control electoral que, según sus asesores fue uno de sus éxitos en la primera vuelta, ni su línea 18000Creoec, habría reportado irregularidades en las JRV a las que estuvieron delegados 40.332 voluntarios de CREO.

Pero cuando supo que los resultados de su exit poll pagada no coincidían con los oficiales, se negó a reconocer su derrota y ahí sí empezó a hablar de ‘irregularidades’ y ‘fraude’, exigiendo el reconteo de votos. La pregunta es, ¿qué pasó con su sistema de control electoral que operaba casi, casi, como un reloj suizo? ¿Por qué no funcionaron sus alertas durante las cuatro horas que pudo vivir su triunfo chimbo bajo los reflectores de los sets de TV? Obviamente, porque no había tales ‘irregularidades’.

De hecho, según la autoridad electoral, el mismo 2 de abril se recontaron 835 actas inconsistentes en 23 provincias y el resultado oficial no cambió. Pero esto CREO calla irresponsablemente. Sigue hablando de ‘irregularidades’ y ni siquiera sabe en cuántas actas las hay: un día son 1.795, otro, 39.900; otro, todas: 41.042, para bajarse al siguiente día a 4.243, lo que delata su mentira. Oculta, además, que en los últimos reconteos en provincias se ha ratificado el triunfo del binomio del pueblo.

La única conclusión lógica que cabe ante tantas incoherencias es que estamos frente a un tongo. Tongo porque la extrema derecha sabía que iba a perder las elecciones según todas las mediciones. Pero como con el triunfo de Lenín se le hace cuesta arriba la retoma del poder político, decidió no permitir que la Revolución Ciudadana continúe, recurriendo a trapacerías e incluso a la violencia de sus bases movilizadas por el engaño y el odio desde el 28 de marzo, cuando el banquero les convocó “a las calles hasta que se proclame la victoria del cambio”.  

Así pues, la consigna del reconteo de votos es puro filibusterismo político para bloquear la fase de transición hacia el nuevo gobierno de Lenín Moreno y preparar las condiciones de su desestabilización. La ausencia de CREO en el reconteo de votos de las actas de Pichincha este sábado 8 de abril es otra evidencia de ello.

El país no puede convertirse en un rehén del síndrome de abstinencia del poder político directo de esta extrema derecha de perfil fascistoide. Por ello, la transición debe consolidarse y ser la respuesta democrática, pacífica y unitaria de la Revolución Ciudadana frente a esta acción golpista, violenta y divisionista. (O)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: