El miedo de la oposición y su estrategia

- 04 de febrero de 2017 - 00:00

Ciertos articulistas de los medios ‘independientes’, alineados en la oposición al régimen de la Revolución Ciudadana, predicen parcial victoria del binomio de Alianza PAIS y sus aliados, Lenín Moreno-Jorge Glas, en la contienda electoral del 19 de este mes para designar Presidente, Vicepresidente, asambleístas y parlamentarios andinos.

Como desde su cómodo sitial, los acuciosos periodistas, con el apoyo de los dueños de los medios privados, observan el proceso de la campaña y comprueban el miedo a perder privilegios y poder, que aprisiona a los 7 presidenciables de la oposición; fustigan con mayor intensidad al binomio de la victoria de Alianza PAIS y sus aliados, creyendo que la ofensa personal les resta votos; festejan con disimulo las ridículas ofertas y propuestas de los candidatos perdedores; y acogen y amplían las denuncias sin fundamentos, de que se trama presunto fraude electoral en su malévola  intención de crear un clima de desconfianza en la transparencia del proceso y de los resultados en las urnas. Se aconseja revisar las fases del Consejo Nacional Electoral para no convertirse en vulgares difamadores.

Los presidenciables de la oposición, que se disputan a empujones por alcanzar el segundo puesto, y con ello, supuestamente, enfrentar al líder triunfalista en la última ronda, exhiben como principal oferta de campaña la derogatoria de la Ley de Comunicación por considerarla atentatoria a la libertad de expresión. Se olvidan esos aduladores de la prensa privada, que ese instrumento legal en vigencia destaca normas que garantizan responsabilidad social y jurídica de los medios, sus representantes y periodistas. Es garante de un periodismo serio y la sujeción de los comunicadores a normas de conducta, respetar al prójimo y asumir ante la ley su total responsabilidad.

El miedo a perder privilegios y a una vida de holgazán se manifiesta en diversas formas, a simple vista u oculta. Ya en el mes de la definición electoral, los contrarios intensifican la campaña de insultos y calumnias contra el binomio de Alianza PAIS, sus candidatos y altos funcionarios del régimen del Buen Vivir, incluido el líder de la Revolución Ciudadana, Rafael Correa. Esa tarea de los mediocres no surte efecto, ahora, los ecuatorianos aprendieron a identificar al insultador como a un ser sin dotes morales, inseguro y que se cree superior a los demás; y al polemista, como tolerante, que reconoce los méritos de otros y analiza los hechos, basados en la realidad y con argumentos sustentables.

Se insiste en que la campaña por llegar a Carondelet y a la Asamblea es desigual, y se está en lo cierto; en la oposición no hay conductores confiables, algunos de ellos, con el mismo ropaje, en el pasado que no volverá, se olvidaron de los pobres, gobernaron para favorecer a la oligarquía, y hoy, cínicamente, ofrecen lo que no hicieron en su oportunidad.

Al binomio de Alianza PAIS y sus aliados, Lenín-Jorge, les corresponde continuar con el proyecto de la Revolución Ciudadana por la construcción de una nueva patria y ahora enmarcado en transformar el sector económico, productivo y laboral, y como complemento se destaca la propuesta emblemática de Lenín, lo que él llama Plan Ternura y los Mejores Años, que trata sobre el cuidado a menores, durante los primeros 100 días de edad y el cuidado a los adultos mayores. (O)