Diálogo, sí, pero desde la base

- 12 de Julio de 2017 - 00:00

El presidente Lenín Moreno ha decidido que la primera etapa de su gobierno sea un tiempo de diálogo con los distintos actores políticos del país. Es su manera de conducir la transición entre el método comunicativo y frontal del expresidente Rafael Correa y el método dialogante del nuevo presidente. Esto permite calmar los ánimos y bajar los enfrentamientos verbales y virtuales. Tenemos que caer en cuenta que estamos en un tiempo diferente: el pasado debe quedar atrás para entender bien el presente y construir un futuro mejor.

Mirando los diálogos llevados adelante por el presidente Moreno, se nota que la mayoría de personas que recibió son de la clase rica del país. Se espera que comience una segunda ronda con las bases, o sea, las personas y los grupos organizados y activos que buscan construir una vida y una sociedad mejores para todos.

El Gobierno cambia, pero el proyecto es el mismo: el de la Revolución Ciudadana. Allí está el programa a llevar adelante, resumido en dos palabras ‘Revolución’ y Ciudadana’. Fueron las que motivaron a los ecuatorianos para escoger y confirmar al economista Rafael Correa durante diez años, como también para elegir a Lenín Moreno. Son las que deben inspirar el camino a emprender durante los cuatro años venideros.

Por ‘revolución’ se entiende un cambio significativo desde las bases organizadas de la sociedad. Mucho se ha hecho en los últimos diez años: la virulencia de la campaña electoral por parte de las derechas desplazadas lo ha demostrado. Pero nos hemos quedado más en una ‘evolución’ hacia un capitalismo social que en una revolución que pongan en la vanguardia a los sectores populares. Hace diez años el lema era “Avanzar hacia un socialismo latinoamericano del siglo 21 o del Bien Vivir”… Bien poco se han escuchado estas expresiones en estos meses pasados. ¿Va a ir avanzando por estos caminos el gobierno de Lenín Moreno, para profundizar este proyecto?

La segunda palabra ‘ciudadana’ explica cómo se debe hacer la ‘revolución’, es decir, a partir de la ciudadanía y sobre todo de la mayoría de la ciudadanía. El apoyo a Alianza PAIS ha disminuido significativamente. Las elecciones de 2019 serán una prueba más para probar si se va en el camino correcto.

El diálogo gubernamental y de las demás instituciones con los grupos de base de la sociedad civil debe abarcar los sindicatos, las organizaciones sociales, los defensores de los derechos humanos y ambientales, los grupos de mujeres, los jubilados, los afroecuatorianos… Desde estas organizaciones se ha de hacer una verdadera Revolución Ciudadana, y si no, vamos a ir de mal en peor.

Los cristianos decimos que, en su tiempo, Jesús hablaba con todos, pero a cada uno no decía lo mismo: a los pobres les llamaba ‘felices’, a los ricos ‘malditos’, a los fariseos ‘hipócritas’, a los doctores de la ley ‘sepulcros blanqueados’… Pues no todos apuntan hacia una mejor vida y mayor justicia para todos. Estamos llamados a lograr este objetivo… pero cuidado: “¡Con el diablo no se dialoga!”, porque llevamos las de perder. (O)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: