De animales a dioses

- 30 de septiembre de 2017 - 00:00

En la obra De animales a dioses, breve historia de la humanidad, de Yuval Noah Harari (Debate, Penguin Random House, Bogotá 2017), de imperdible lectura, se proponen una serie de interesantes reflexiones sobre el origen del Homo sapiens.  

Dice el autor: “Entre ficciones, constructos sociales o realidades imaginadas (...) desde la revolución cognitiva los sapiens han vivido en una realidad dual. Por un lado, la realidad objetiva de los ríos, los árboles y los leones; y por otro, la realidad imaginada de los dioses, las naciones y las corporaciones” (p. 46).

Es la primera realidad dual, la herencia animal de las necesidades humanas objetivas (NHO) individuales y la nueva realidad imaginada del pensamiento (De animales a dioses). Pero en la primera no está solo la naturaleza de ríos, árboles y leones, sino las NHO del alimento, la sexualidad (en gran parte ignorada en el libro en cuanto a su origen) con el abrigo y la vivienda, y el movimiento corporal de la vida de relación o trabajo. La segunda es la subjetividad cultural colectiva del grupo. La realidad dual también se da entre lo cultural colectivo y lo social, la organización de naciones con Estados para regular el mercado y los intereses corporativos. Los tres dominios: objetivo individual, grupal cultural y social, están tan imbricados que no pueden separarse, es lo dual.

Y continúa: “En 1789, la población francesa pasó, casi de la noche a la mañana, de creer en el mito del derecho divino de los reyes a creer en el mito de la soberanía del pueblo. En consecuencia, desde la revolución cognitiva el Homo sapiens ha podido revisar rápidamente su comportamiento de acuerdo con las necesidades cambiantes.  Esto abrió una vía rápida de evolución cultural… Homo sapiens pronto dejó atrás a todas las demás especies humanas…” (p. 47).

Se clarifica el concepto del mito del derecho divino, porque era una propuesta sobrenatural, pero no el concepto de la soberanía del pueblo, éticamente trabajada y no de la noche a la mañana. También se menciona el concepto de necesidades humanas y, además, cambiantes, así como el de evolución cultural, dominio tan crucial como el físico biológico corporal, pues se trata de la base esencial de la subjetividad. Dominio que el autor identifica dentro de lo social, pero que, para nosotros, es diferente al de la organización comunitaria, siendo el escenario de lo nacional con la presencia del Estado y sus controles sobre el mercado.

La cultura dominante define lo social (Estado-mercado).  Es la ideología de la economía política y social. (O)