Carlos Perugachi

- 24 de Junio de 2017 - 00:00

Visitando el proyecto interinstitucional ‘Paisaje Cultural Zuleta’ con delegados del Instituto Nacional de Patrimonio, Ministerio de Cultura y Universidad Central, cuyos estudiantes de arquitectura restauran las casas tradicionales de adobe para que sirvan como hospedaje turístico o vivienda, y los de comunicación socializan la iniciativa en la Asamblea de la Comunidad, al terminar la misma y cuando la delegada del Ministerio del Ambiente también ha explicado el Programa Socio Bosque, Luis Mármol, joven dirigente, invita a los delegados a visitar al maestro Carlos Perugachi.

El maestro Carlos fundó el grupo musical Ñanda Mañachi, que significa ‘Préstame el camino’ (ajeno, para poder pasar). Grupo cuya música, de identidad ancestral andina, se escucha por todo el mundo, que incluye la canción ‘Ñuca Llacta’, ‘Mi Tierra’, y muchas otras. Música nacional propia, creada y difundida por ellos, los indígenas de Zuleta y de Peguche, pues Carlos fundó el grupo con Azucena Perugachi y Alfonso Cachiguango, de Peguche. Identidad de la Patria Grande, del Abya Yala. Así se popularizaron por el mundo los albazos, los cachullapis, los sanjuanitos, los danzantes.

Ñanda Mañachi se presentó en 137 ciudades de Europa, Norte y Latinoamérica. El propio maestro cuenta que permaneció tres meses en París en 1982, grabando los primeros de los 38 discos que luego produjeron. Por un sendero junto a sembríos se llega a su casa de adobe, teja y madera, limpia, bonita, en donde nos invita a sentarnos para mostrarnos el último reconocimiento de la Asamblea Nacional, presidida por Gabriela Rivadeneira, y la placa de la Asamblea Comunitaria. Luis explica que están empeñados en ayudarle. No tiene pensión y sigue ganándose la vida, a sus 75 años, tocando su violín en las fiestas lugareñas.

El Maestro cuenta cómo su padre le compró el violín cuando era un adolescente y con él aprendió, por su cuenta, a interpretar y crear sus propias canciones. Un extranjero que le había seguido grabando sus canciones y que luego regresó en busca del “guambra que toca tan lindo” resultó ser el artífice de los viajes y grabaciones en París.

Los Perugachi son notables, Carlos de Zuleta con la música, y Segundo, de Tocachi, con la pintura. Carlos es una figura nacional que requiere apoyo central. El Maestro desconoce los trámites para obtener sus derechos de autor en el IEPI y cómo lograr que la Sayce le reconozca las regalías por sus canciones.

Lo primero sería conseguirle su pensión como adulto mayor, luego publicar oficialmente su producción musical y difundirla junto con su biografía. (O)