Sábado, 01 Octubre 2016 00:00 Columnistas

Candidatos presidenciales: si la educación no ha sido el ideal de sus vidas, no votes por ellos

Edmundo Vera Manzo

La educación es el principal instrumento para liberar a los pueblos de las tinieblas de la ignorancia, de la pobreza y explotación. Los más grandes gobernantes y presidentes de la historia mundial, los estadistas, dieron principal importancia a la educación de sus pueblos. Los demagogos, que son los mentirosos de la política, ofrecen cualquier cosa que le guste oír al pueblo ignorante y engañado, para que vote por ellos. Se debe educar al pueblo para que no lo puedan dominar. Como en los seres humanos, nada es perfecto, todo es perfectible. La educación no es una excepción. Necesitamos ir hacia nuevas etapas en nuestro sistema educativo. Se requiere ir a una educación que permita desarrollarse a todos los seres humanos, sin excepciones, hasta el límite máximo de sus aptitudes y talentos durante toda la vida. Hay no solo que ofrecer, querer, sino saber hacerlo y, fundamentalmente, cumplir lo ofrecido.

¿Qué nos garantiza que una persona, un candidato a una representación pública y en especial un aspirante a la Presidencia de la República nos cumplan su palabra? Lo que ha hecho en su vida hasta el presente. Si ha sido un mujeriego, seguirá conquistando mujeres. Si ha sido un comerciante, seguirá haciendo negocios. Si ha sido un consumista, continuará comprando cosas innecesarias. Si le ha preocupado su cuerpo y belleza, seguirá cuidando su apariencia. Si le ha gustado vivir de las comisiones, lo seguirá haciendo después. Si ha sido un egocéntrico, narcisista, arrogante, continuará siéndolo en el futuro. Si toda la vida ha amado la cultura, la educación, la lectura y la actualización, lo más seguro es que va a seguir haciéndolo si llega a ser Presidente de la República. Porque lo más difícil en la vida es cambiar. Cambiamos tan solo cuando sucede un acontecimiento extraordinario en nuestras vidas: un cambio ideológico, espiritual, trágico, la superación de una adicción o una enfermedad mortal.

En nuestra historia, Carlos Julio Arosemena Monroy, de amplia cultura y extraordinario lector, nombró como ministro de Educación a Gonzalo Abad Grijalva, el educador más reconocido a nivel internacional, quien en su Informe Ministerial sentó las bases de la planificación de la educación de Ecuador. Jaime Roldós Aguilera, excepcional estudiante en la escuela, colegio Vicente Rocafuerte y Universidad de Guayaquil, a través de la Secretaría Técnica del Plan de Desarrollo la Educación, permitió el más grande debate sobre la educación y la participación de los maestros en la reestructuración de los planes y programas de estudios. Rodrigo Borja Cevallos, un metódico e infatigable estudioso, a través de Alfredo Vera Arrata como ministro, dio la más grande batalla en la guerra contra el analfabetismo en la historia de Ecuador. Rafael Correa Delgado, un esforzado y sacrificado estudiante con rigor académico, ha realizado la mayor obra en la historia de Ecuador en la infraestructura educativa, el mejoramiento y reconocimiento económico de los sueldos de los profesores por méritos académicos y becas para estudiantes y graduados.

Qué expresaron grandes estadistas al respecto:

“La esclavitud es hija de tinieblas, un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción... Las naciones marchan hacia el término de su grandeza con el mismo paso con el que camina la educación”. Simón Bolívar. “Yo rechazo la mentira porque sé que la ignorancia ha sido la gran aliada de la opresión a lo largo de la historia”. Fidel Castro. “La educación y la enseñanza son las armas más poderosas que puedes usar para cambiar el mundo”. Nelson Mandela. “Vamos a invertir primero en la educación, segundo en la educación, tercero en la educación. Un pueblo educado tiene las mejores opciones en la vida y es muy difícil que lo engañen los corruptos y mentirosos”. José Mujica.

Si la educación no ha sido importante en su vida, no votes por ellos. (O)

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