Calidad en varios frentes

- 31 de mayo de 2017 - 00:00

El derecho internacional público exige a las grandes potencias que no intervengan en los asuntos internos de ningún país del mundo. En educación, sin embargo, las intervenciones son, por lo general, positivas. Las realiza el Estado y la comunidad educativa (docentes, madres y padres de familia, estudiantes, trabajadores), dentro de su propio territorio. No obstante, no se puede generalizar y pensar que toda intervención educativa es buena, es decir, da buenos resultados de aprendizaje. Por eso es recomendable referirse a estudios académicos.

Varias prestigiosas revistas indexadas, es decir con artículos sujetos a evaluación académica, por ejemplo las agrupadas con el nombre Elsevier, dan cuenta de esta realidad. En el número 48 (2016) de International Journal of Educational Development (Revista Internacional de Desarrollo Educativo), los investigadores Serena Masino y Miguel Niño-Zarazúa se preguntan “¿Qué sirve para mejorar la calidad en el aprendizaje estudiantil en los países en vías de desarrollo?” (What works to improve the quality of student learning in developing countries?).

Más allá del título (países en ‘vías de desarrollo’ hace referencia a que algún día debemos ser como los países ricos e industrializados, y no seguir nuestro propio camino y perspectiva como sociedad), con este título se presenta un estudio sistemático para identificar políticas de intervención para mejorar la calidad de la educación en los países mediante  incentivos y preferencias, y participación con la comunidad en forma descentralizada.

Las intervenciones son efectivas cuando son múltiples. Por ejemplo, mejorar la infraestructura y dotar de materiales es muy importante para mejorar el acceso y la cobertura de la educación; pero no es suficiente para mejorar la calidad, a menos que se contraten más profesores y se capacite a los actuales.    

De la misma manera, pagar incentivos económicos a los profesores debe acompañarse de un programa de becas. Por último, la participación comunitaria desde abajo necesita de una descentralización que se inicie desde arriba. Las intervenciones en educación incrementan su efecto, cuando se realizan de manera simultánea.

Además, de acuerdo al artículo del Journal of Educational Development, los incentivos de los maestros deben darse en varias modalidades: incentivos económicos al sueldo, incentivos económicos en descuentos y exoneraciones, incentivos no económicos en forma de reconocimientos e incentivos con becas. Es decir, el sistema de incentivos debe ser creativo. Lo mismo se puede decir de otro tipo de intervenciones, incluyendo aquellas que se refieren a dotaciones de materiales.

Estos estudios internacionales se han realizado en diferentes partes del mundo. Ya es hora de pasar de los estudios a las transformaciones efectivas. (O)