Batalla en la derecha

| 09 de Mayo de 2017 - 00:00

Ni en un lugar concebido por las mentes más visionarias se avizoraba que se produciría una crisis por la fricción de los dos partidos de la tendencia opositora de última data: la una encabezada por el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, la otra liderada por el banquero y aventurero, Guillermo Lasso.

Al inicio de la reciente campaña electoral, Nebot pretendió, por sí y ante sí, imponer su capricho para escoger la persona a la que le entregarían la conducción de este proceso.

Pero el banquero no admitía que el juego político lo definiera el burgomaestre de Guayaquil. Pese a las corrientes diversificadas que se aglutinan en la derecha, ninguna pensaba ceder su puesto, conscientes de que era fanesca de criterios y también de intereses.

Cada uno velaba por defender su cuota de un futuro poder.

El banquero se apresuró a presentarse como el ungido, sin dar tregua ni conceder posiciones a ninguno de los integrantes de este contubernio ideológico.

El Alcalde impuso su candidata, y Cynthia Viteri estaba encantada de figurar en la contienda electoral, sin preocuparle el destino de la aventura pues, por temperamento, más le interesaba su participación.

De su parte, el candidato de la banca pensaba que con la sola presencia de su nombre, toda la derecha, incluyendo los pequeños grupos que no tienen poder político, iban a respaldarlo en su aventura. Desde un principio Lasso y su gallada optaron por divulgar la intención del Gobierno de hacer un fraude que beneficiara al candidato de Alianza PAIS, pretendiendo desviar el destino del proceso enarbolando la cantaleta que utilizan los perdedores en todas partes, hablando de una supuesta trampa en el conteo de los votos.

Obtenidos los resultados y ante la convicción de la derrota, el candidato de la derecha reafirmó su obsesión de sostener que se había cometido un fraude e insistió en conseguir un reconteo de una gran cantidad de actas en las que, supuestamente, fundamentaba su reclamación. Nebot dijo que presente aunque sea una sola prueba para secundar el reclamo del reconteo de votos por encima de las diferencias personales que ya alejaba a los dos líderes de la tendencia socialcristiana-banquera.

Con inteligencia, Alianza PAIS dijo: está muy bien, vamos al reconteo de votos para que el banquero demuestre dónde había sido perjudicado. Como era de suponer, los reclamantes no contaban con prueba alguna y su objetivo se radicaba en armar un alboroto en las calles, tratando de conseguir aunque sea un muerto para generar la espiral de reclamaciones.

A pesar de todos los fracasos que ha tenido la derecha en este proceso electoral, todavía persiste la soberbia encabezada por el sepulturero de la Izquierda Democrática: Andrés Páez, que sigue insistiendo, cuando ya los hechos están consumados, en remover las cenizas para ver si saca algún provecho personal.

El 24 de mayo se consolidarán los resultados y empezará una nueva era para todos los ecuatorianos.

Que sirva de lección para los aventureros, que entiendan que no pueden jugar tan fácilmente con las esperanzas de todo un pueblo. Un pueblo que no secunda la convocatoria al caos, sino al trabajo fecundo, que no imita a nadie y que espera ser representado de acuerdo a la expresión voluntaria de la mayoría. (O)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: