Miércoles, 08 Marzo 2017 00:00 Columnistas

Atraco, feriado y el plan de Lasso

Leonardo Vicuña Izquierdo

El atraco bancario y luego el salvataje bancario que incluye el feriado, cuya ejecución cumple hoy 18 años, congeló el retiro de los depósitos de cientos de miles de ecuatorianos; y la dolarización, que fue una extensión del salvataje en favor de las mafias que dominaban la banca privada, provocó más de $ 8.000 millones de pérdidas al Estado, unos $ 4.500 millones a los ahorristas y unos $ 8.000 millones al aparato productivo. En total, más de $ 20.000 millones; esto es, 6 veces más el costo de las pérdidas por el terremoto que afectó a Esmeraldas y Manabí. Si esa cifra la ponemos al valor presente, representaría al menos un 40% del valor actual del PIB, o sea más de $ 40.000 millones.

Los banqueros que financiaron la campaña de Mahuad y su binomio Gustavo Noboa pudieron además aumentar sus fortunas, aprovechando el diferencial cambiario, cuando se devaluó por última vez el sucre, ubicándolo en 25.000 por cada dólar, esto es 500% más del precio que tenía al inicio del Gobierno de la bancocracia, que fue, por otro lado, producto del fraude consumado en el centro de cómputo de Filanbanco, de propiedad de los Isaías; pues allí el Tribunal Electoral de entonces nombrado por la partidocracia, organizó todo ese atropello cívico.

Este operativo financiero mafioso, el mayor de la historia del Ecuador, se gestó y funcionó “legalmente”, incluso al amparo de la Constitución de 1998, aprobada en los cuarteles, a espaldas del pueblo, gracias al pacto entre el Partido Social Cristiano y la Democracia Popular de Osvaldo Hurtado, que autorizaba al BCE a realizar salvatajes bancarios.

Recordemos que Hurtado en su Gobierno endosó al país la multimillonaria deuda externa de los poderosos empresarios, provocando una gigantesca pérdida para el Estado, operación a la que se llamó “sucretización”.

Como se sabe, Guillermo Lasso, que ahora considerara una “injuria” que se lo involucre como uno de los responsables de este crimen financiero contra el pueblo, que produjo más desempleo y emigraciones, estuvo vinculado al Banco Guayaquil que, como los demás, bancos, financiaron la campaña electoral de Mahuad; fue evidente que por ello lo nombró Gobernador del Guayas y después Superministro.

En varios periodos presidió la Asociación de Bancos Privados del Ecuador; antes fue miembro de la Junta Monetaria que aprobó la Ley General de Entidades Financieras, base del atraco referido, que tanto afectó la vida popular y fue un golpe profundo a la economía nacional. Recordemos que hasta estatizaron los bancos privados quebrados, a pesar de que tenían un discurso contrario, buscaban privatizar las empresas públicas. ¡Farsantes!

Por fin, tras el derrocamiento de Mahuad, colaboró con Lucio, uno de los actores principales del hecho y “el mejor aliado de Bush”, que suscribió, en menos de un mes la acostumbrada carta de intención, para lograr uno de los acuerdos más vergonzosos y sumisos con el FMI y el consecuente “paquetazo” de medidas económicas contra el pueblo.

Y algo que es de conocimiento público, que casi liquida a la Corporación Financiera Nacional (CFN), entidad estatal que fuera obligada a entregar a la banca privada el 100% del valor nominal de los CDRs (Certificados de Depósitos Reprogramados) que la adquiría con un descuento de 50% a 60%, de las personas y empresas afectadas por el “feriado”. Se ha informado que el Banco Guayaquil ganó $ 27,5 millones. (O)

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