Miércoles, 23 Agosto 2017 00:00 Columnistas

AP: reconciliación y unidad por la Revolución Ciudadana

Leonardo Vicuña Izquierdo

La situación de AP es delicada. Se cometieron errores en forma reiterada. Las diferencias entre líderes y dirigentes se hicieron públicas y esto las agravó. La prensa mercantil y la derecha, así como sectores políticos interesados, infiltrados y oportunistas, aprovecharon para crear condiciones de mayor conflicto. AP que, como sabemos, ganó a toda la oposición unida, alentada por la bancocracia, poderosos medios de prensa, algunos desleales y traidores dirigentes indígenas y sindicalistas; pseudoizquierdistas y desertores de la Revolución Ciudadana. Sus bases están desconcertadas, confundidas, a la expectativa, anhelan una solución de reencuentro, unidad y reclaman su reestructuración organizativa y adecuada participación en la organización y quehaceres del Gobierno.

También hay desconcierto en las fuerzas progresistas de América Latina y el Caribe y de todas partes, que aplaudieron el triunfo de Lenín Moreno-Jorge Glas, que lo recibieron como un gran estímulo para sus luchas, en el marco de la arremetida conservadora-neoliberal que han venido soportando, que conspira y ha provocado golpes de Estado, como en Brasil, y presiona violentamente, con el apoyo del poder imperial y sus recursos financieros, ONG, CIA, y hasta  amenaza, como a Venezuela, con una invasión militar, para liquidar el gobierno legítimo, que cuenta con gran apoyo popular y la solidaridad internacional, lo que ha frenado la criminal intentona.

Las bases de AP y simpatizantes buscan cohesión y unidad, reclaman diálogos a lo interior, exigen en todos los tonos que bajen las tensiones, que haya ajustes democráticos en su organización y gestión política; que se refuercen las alianzas y cogestionen con los movimientos políticos y sociales fraternos que apoyan la RC, como los del Frente Unidos, que debe ser ampliado, fortalecido y bien tomado en cuenta, con base en el reciente diálogo con el Gobierno.

Las bases coinciden en la necesidad histórica de defender lo ganado en la década dirigida por Rafael Correa-Lenín Moreno (6 años) y Rafael Correa-Jorge Glas (4 años) y dispuestas están, reconociendo que es legítimo que Lenín Moreno, presidente de AP, organice su gobierno, que es el de AP, con su equipo y formas de comunicación, en el marco de la ideología, principios y objetivos de AP y la RC; de la Agenda de Gobierno, frente a la coyuntura adversa, provocada por la baja sensible del precio del petróleo; y a colaborar para que se desarrollen los diálogos, para que mejore la gobernabilidad y se creen  condiciones para lograr acuerdos a fin de superar el duro momento, sin afectar a la población pobre, y menos retomar, como presiona la oposición, prácticas neoliberales de la partidocracia alineada con el FMI, para recuperar preservar o ampliar sus intereses y sectarias posiciones.

Apoyan la lucha contra la corrupción, históricamente alimentada desde la derecha; de la cual, lamentablemente, la RC no escapó a pesar de los esfuerzos desplegados y la nueva institucionalidad creada. Esta no puede ser pretexto para que los enemigos de la RC y gente confundida busquen liquidar AP.

Demandan que el equipo económico transparente cifras, políticas, medidas y resultados, sobre todo de los dos últimos años, para evitar erradas interpretaciones. Las verdades históricas no pueden ocultarse ni tergiversarse. La democracia, libertad, ética y equidad; la justicia y solidaridad, demandan rectificaciones patrióticas, comprensión objetiva de las causas del conflicto y decisión de lucha redoblada y mayores esfuerzos por la unidad y continuidad revolucionarias.

Todos debemos contribuir a este propósito, con creatividad, entregando esfuerzos adicionales para superar los conflictos. Los bolivarianos y alfaristas de la RC, ABA, cofundadora de AP, impulsora leal y consecuente, están en esta línea y reiteran su apoyo al Gobierno y la RC. (O)

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