A defender la democracia y el triunfo de Lenín

- 22 de Febrero de 2017 - 00:00

Al momento de escribir este artículo con el 93% de los votos escrutados, Lenín Moreno derrota a Guillermo Lasso, candidato de la banca, de la derecha extrema y sus poderosos medios, con un 11%, cerca de 900.000 votos; y le falta menos del 1% para ganar lograr el 40% exigido, lo que obtendrá con los 800.000 votos que falta contabilizar.

El Sí también ganó en la consulta popular con el 10% (un millón de votos), prácticamente sin ninguna promoción, con lo cual se abre camino al pacto ético y se repudia a los paraísos fiscales que tanto agradan a Lasso, Nebot, los banqueros y los que manejan dineros mal habidos y evaden impuestos, exportando capitales. Por fin, AP y sus aliados ganan la mayoría de la Asamblea Nacional, con lo cual se asegura mantener un trabajo coordinado necesario con el Ejecutivo e indispensable para defender las conquistas logradas en la década de la RC en el ambiente de gobernabilidad que el pueblo reclama, porque no quiere volver al relajo de la partidocracia, desesperada por el reparto de la troncha que siempre fue su objetivo, como lo es ahora.

La derecha, permanentemente conspiradora, y sus compinches pierden una vez más las elecciones y consultas; ha sufrido 11 derrotas en 10 años, lo que es una expresión clara de repudio popular a su pasado nefasto, de corrupción masiva, entrega del petróleo y soberanía y, a la par, un pronunciamiento para avanzar con  cambios en beneficio del pueblo.

Tres nuevas victorias en un evento electoral provocan la ira de los viejos círculos de poder que anhelan volver al inicuo pasado, apoyados por ciertos dirigentes vendidos, a la par que traidores, que están siendo uno a uno severamente castigados; tales son los casos de Avanza, Centro Democrático y Carrasco, de Azuay. La derecha saca del clóset a Gustavo Noboa, exvicepresidente de Jamil Mahuad, el del feriado bancario junto a Lasso, a quien los dirigentes del PSC le decían el ‘bobo de la yuca’, y protesta por el ‘fraude’ y se manifiesta con nuevas calumnias en forma violenta.

La derecha, una vez más, está siendo enfrentada y será derrotada por las fuerzas democráticas y progresistas de la patria; es un deber histórico hacerlo, utilizando todos los medios idóneos, organización y firmeza que sean menester, recordándole su pasado nefasto, sus pésimas administraciones, los  salvatajes bancarios y  sus prácticas de explotación, represión y muerte contra los opositores políticos y centenares de miles y millones de vendedores ambulantes, campesinos, obreros, estudiantes y pobladores de los sectores marginales. La derecha, ahora, post mortem, busca unirse para el ‘toma y daca’ con Lasso y vocifera contra el CNE y lloriquea histérica por la derrota.

Alianza PAIS y las fuerzas políticas y sociales progresistas, los bolivarianos alfaristas, presentes desde el primer momento en el proceso de Revolución Ciudadana, han decidido con la más amplia unidad; deben movilizar sus bases en forma permanente, ganar las calles y plazas para defender la democracia, el pronunciamiento popular y apoyar al gobierno de Lenín Moreno en su acción revolucionaria, pluralista, amplia, para consolidar las reformas hacia el objetivo de construir una sociedad de equidad y justicia.

Ello demanda -una vez más- fortalecer la organización política de AP, que debe, en este nuevo momento, retomar su inicial espíritu plural, de alianza y revisar sus políticas de acuerdos reales para avanzar en el proceso, como el país lo exige y el pueblo lo demanda. (O)