Lunes, 01 Mayo 2017 00:00 Columnistas

1 de Mayo, Altivo i Soberano

Werner Vásquez Von Schoettler

Hoy es un día histórico para los trabajadores. No es una celebración más en las luchas sociales y populares. Es un día de inflexión para todo el Ecuador y para toda América Latina. Una década de transformaciones han puesto al país en otro sitio en la historia. Ecuador tiene la gran oportunidad de girar en su modelo de desarrollo. Con una infraestructura lograda con grandes sacrificios, llegó la hora de que el país se industrialice de la mejor manera. No siguiendo modelos del siglo XIX o del XX, sino con visión del siglo XXI. Ya no son negociables los derechos individuales y colectivos. Están, no solamente consagrados en la Constitución, sino que están garantizados por un Estado al servicio de la sociedad. Los nuevos cambios que experimentará la sociedad ecuatoriana, exigen un pacto social de largo plazo. No podemos estar a merced de las fuerzas coyunturales, políticas de grupos de poder que quieren cambiarlo todo para proteger sus privilegios. El Ecuador requiere un pacto no solo electoral, sino un pacto ético integral que comprometa a todos los ciudadanos: productores del campo y la ciudad, comerciantes, innovadores, empresarios, universidades, gremios, sindicatos, frentes de trabajadores, educadores, a las familias, con el claro objetivo de que llegó el momento de dejar atrás un modelo de desarrollo primario exportador. Como nunca antes estamos en el punto preciso para el giro histórico. Y para esto necesitamos la máxima madurez social y política para comprender que los objetivos nacionales no son capricho de grupos, sino que son los objetivos esenciales de un país que sueña en grande pero que debe ser muy pragmático. Ecuador no puede caer nunca más ante las agendas de grupos corporativos. No podemos retornar al 2006. Por el contrario todos los ciudadanos deben concentrarse en mirar al futuro pero trabajando con incansable fuerza en el presente. Jamás debemos permitir que pocos quieran generar caos, incertidumbre o como en otros países, violencia permanente. La mayoría se ha pronunciado. Y en este día también el movimiento Alianza PAIS, celebra su VI Convención Nacional. Es el movimiento más grande del país. Se reúne para definir su rumbo ideológico y político. La unidad es la máxima consigna. Hay diversidad, diferencias pero sobre todo lealtad a un proyecto político siempre perfectible. Un movimiento que está al servicio de las mayorías. Que con una estructura territorial ha demostrado tener el suficiente músculo político para ganar 13 veces consecutivas. Las pasadas elecciones han dejado un claro mensaje a los traidores y oportunistas: no ganan. Alianza PAIS en estos últimos tres años ha sorteado exitosamente los peores ataques de la oposición y ha salido victorioso. Que esto sirva para consolidar una organización para el siglo XXI. Donde se requiere innovaciones organizativas, nuevas tecnologías y formas de participación. Este 1 de Mayo, el país tiene mucho que celebrar y mucho que agradecer. Alianza PAIS, con madurez, con fortaleza debe ser el baluarte de la lucha contra la corrupción pública y privada. El Movimiento tiene la tarea histórica de ganar con los mejores cuadros las elecciones seccionales del 2019. La Patria lo exige.(O)

 

 

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