Neymar se relaja antes del partido contra la Tricolor

| 30 de Agosto de 2017 - 00:00
Neymar (atrás con gorra) invitó a Thiago Silva y Dani Alves, sus compañeros en el PSG, a una fiesta en su yate privado antes de unirse a la selección.
FOTO: Foto: tomada del instagram de Neymar

El delantero invitó a sus amigos a navegar por la costa paulista.

Brasil, la única selección de Sudamérica clasificada hasta el momento a Rusia 2018, está ya en plena preparación para el torneo, que se disputará en menos de 11 meses. En este contexto, la Canarinha se da el lujo de esperar a Ecuador con jugadores que luchan por ganarse un puesto en el equipo que jugará el Mundial, una muestra de tranquilidad y relajación.        

Una muestra más de aquello ocurrió el fin de semana pasado con Neymar, la gran atracción de este partido que vuelve a la selección con el objetivo de que 2018 sea el año ideal para coronarse como el mejor del mundo, desde que pasó del FC Barcelona al PSG por el récord de 222 millones de euros. 

Antes de viajar a Porto Alegre para unirse a los entrenamientos de su selección, Neymar aterrizó en  Guarujá, playa del estado de Sao Paulo donde tiene su residencia. Allí pasó momentos de esparcimiento en su yate privado junto con amigos y su padre, quien también es su representante. 

No faltó nada en la fiesta de ‘Ney’, ni los bailes en el barco al ritmo de éxitos brasileños, los torsos tatuados o las luminosas sonrisas a cámara, mientras los likes se multiplicaban en las redes sociales.  

Neymar voló en un avión particular desde París hasta la playa paulista acompañado de sus compañeros de PSG y selección, Thiago Silva y Daniel Alves. Las fotos que subieron en las redes sociales causaron furor y no tuvieron críticas de la prensa, sobre todo porque el equipo ya está clasificado.

En Porto Alegre, la selección se  entrena formalmente desde el lunes, con la llegada de Neymar y sus socios del PSG. El entrenador Tite ve el partido contra Ecuador como el inicio de la preparación para la cita en Rusia. “Definitivamente el mundial ha comenzado”, dijo el entrenador de la Auriverde. 

La ‘era Tite’ comenzó en septiembre de 2016 precisamente ante Ecuador, con un 3 a 0 que marcó la resurrección de la escuadra verdeamarilla, que estaba en quinto lugar.  Recientemente,  el excampeón mundial Romario dijo: “Ahora Gabriel Jesus, considerado el dueño de la camiseta 9, tendrá a su lado la versión más madura de Neymar”.

Curtido en los inestables banquillos del fútbol brasileño, una de las primeras obsesiones de Tite cuando llegó hace un año fue devolverle la alegría a un grupo hundido por las decepciones. Para ello había que rescatar a Neymar, a quien el peso de años de máxima exigencia le habían hecho renunciar asfixiado al brazalete de capitán tras el sufrido oro olímpico en el Maracaná.

El ‘Menino’ precisaba volver a divertirse para brillar de nuevo en casa, lejos de la rigidez militar de Dunga y más cerca de aquel osado adolescente de la cresta dorada con el que tanto había soñado Brasil.

El cambio surtió efecto y Neymar respondió marcando 6 goles en las eliminatorias -no había logrado ninguno hasta entonces-, mientras la Seleçao volaba en 7 meses desde los puestos fuera del Mundial hasta convertirse en la primera clasificada para Rusia 2018, en una resurrección casi cinematográfica.

De aquello ha pasado medio año, un culebrón planetario con Neymar de protagonista, un nuevo embrollo judicial con el Barça y cientos de horas de análisis en los medios sobre si el crack está cometiendo el error de su vida o, por el contrario, es un valiente visionario, como defiende su inseparable amigo Dani Alves. (I)