Los turistas pueden hacer caminatas, canopy, paseos en bote y recorridos en bicicleta

Nueva Loja apunta a un turismo de conservación y recreación

| 14 de Enero de 2017 - 00:00
La laguna es de tamaño mediano y forma rectangular. Tiene 2.328 metros de longitud y 25,6 metros de profundidad.
FOTO: Foto: Archivo / El Telégrafo

El parque tiene 110 hectáreas, 20 de ellas, destinadas al área administrativa, y las 90 restantes, a la recuperación y conservación del lugar.

Nueva Loja.-

El Parque Ecológico Recreativo Lago Agrio (Perla) o simplemente Parque Perla, como lo llaman sus usuarios, se perfila como uno de los atractivos turísticos más importantes de la provincia de Sucumbíos.

Este paraje, localizado en el área urbana periférica de Nueva Loja, brinda a quienes lo visitan grandes espacios de recreación y conservación, adecuados para el turismo. Está ubicado apenas a 5 minutos del centro de la ciudad.

El parque entró en funcionamiento el 19 de junio de 2009 con el fin de recuperar el bosque circundante, crear un refugio para las especies de la zona y servir como un lugar turístico y de esparcimiento familiar.

En el sitio se respetan las prácticas de turismo sustentable, además genera fuentes de empleo, según Stalyn Peña, quien acude periódicamente al lugar.

El espacio ofrece actividades para todo tipo de visitantes

Son varias las alternativas que ofrece el Parque Perla para la recreación de los usuarios. Una de las preferidas es el recorrido en bote por la Laguna de Lago Agrio, que es una depresión natural con forma rectangular de 2.328 metros de longitud por 244 metros de ancho y 25,6 metros de profundidad máxima.

Durante el paseo en bote, los turistas pueden apreciar tortugas, ranas, capibaras, nutrias, caimanes, pirañas, mantarrayas, moluscos y una gran variedad de animales que dan vida al turístico y educativo recorrido.

Por otro lado, para quienes prefieren realizar caminatas, el parque pone a disposición 2 senderos en los que sobresalen árboles de raíces tablares en los que abundan plantas epifitas como bromelias y orquídeas.  

Este espacio es el hábitat de coloridas especies de aves como tucanes, carpinteros y pavas de monte.  Además se pueden observar más animales como guatusas, monos barizos, chichicos y armadillos.

Una ruta de 920 metros de largo permite a los amantes del ciclismo realizar recorridos en los que también se puede disfrutar de la flora y la fauna de la zona.

Los más arriesgados pueden realizar un emocionante desplazamiento de 300 metros en canopy sobre la laguna.

El parque también cuenta con un centro de interpretación creado con el objetivo de concientizar sobre el valor de la conservación de los recursos naturales y la biodiversidad; así como para promover la cultura de los pueblos indígenas de Sucumbíos. Videos, fotografías y ambientación natural acercan al visitante a la realidad de la zona.

Todo el espacio se puede admirar desde la Torre Mirador, una estructura en forma de pagoda, de 20 metros de altura, que brinda una vista panorámica del lugar.

Los moradores esperan que se incremente la presencia de turistas, pues afirman que trabajan constantemente para que este atractivo se posicione a escala mundial. (I)

El parque se extiende en 110 hectáreas y cuenta con una frondosa vegetación primaria y gran variedad de fauna. Foto: Archivo / El Telégrafo