La tradición de las 'cosas finas' cuenta con doña Rebeca

- 05 de noviembre de 2016 - 00:00

Rebeca Tugumbango, agricultora y comerciante

Quienes la conocen dicen que su forma de ser es como una frazada caliente. Es cariñosa y a Rebeca Tugumbango, de 78 años, le gusta conocer a la gente a través del diálogo como toda buena comerciante de productos naturales de su natal Natabuela. Una receta ha rondado en su cabeza: las ‘cositas finas’. Es una mezcla de los mejores granos tiernos de su chacra, pues hay mote, maíz, arveja, chocho y choclo tierno. Todo esto acompañado con queso y chicharrón de cerdo. Este plato tradicional en los indígenas, albañiles, buscadores de empleo y desocupados por ser una comida barata, ha sido preparado miles de veces por doña Rebeca. Su puesto se encuentra en el mercado Amazonas.

El principal centro de expendio del cantón Ibarra. Este negocio le ha servido para mantener a sus hijos y cubrir los gastos de su casa a la que acuden sus nietos periódicamente para visitarla. Una de ellos es Liliana Tugumbango. Ella asegura que su abuelita es una mujer muy trabajadora, sencilla y dulce. “Viste con orgullo su atuendo ancestral. Casi siempre usas las wallkas, el anaco y el pañolón ceñido a la cabeza”.

Doña Rebeca empezó en su oficio cuando tenía 20 años, entonces la capital imbabureña era diferente con sus calles anchas de piedra y tierra y una enorme masa de gente que buscaba comprar productos agrícolas. Su hija, Rosa Suárez recuerda la época dorada de este negocio hace 30 años. “Con mis hermanas ayudábamos a preparar los granos. Salían muchas ollas llenas de mote, nos faltaba el tiempo”.

Una funda con estas delicias cuesta entre $ 0,25 y $ 0,50. (I)