Sábado, 11 Febrero 2017 00:00 Regional Norte

La panela dinamiza la economía en Nueva Loja

Debido a las exigencias físicas del trabajo los empleados rotan en sus funciones mensualmente.
Debido a las exigencias físicas del trabajo los empleados rotan en sus funciones mensualmente. Foto: Miguel Jiménez / El Telégrafo
Coralía Pérez

Durante décadas, Lago Agrio fue reconocido por ser netamente petrolero. Su economía se desarrollaba sobre esta base, dejando de lado actividades como la agricultura, la pesca o el turismo. Sin embargo, la baja del precio del crudo ha generado la creación de nuevas y más diversas fuentes de empleo. La elaboración de panela a escala industrial, es un claro ejemplo.

Actualmente, Nueva Loja fortalece un emprendimiento que comenzó en el año 2000, como una alternativa de empleo para sus habitantes. “El proyecto de potenciación del cultivo de caña de azúcar para la elaboración de panela inició sin un plan estructurado. Se motivó a la siembra de caña, pero no fue sino hasta el 2003 cuando se contó con la infraestructura adecuada para procesarla. Esto trajo varios episodios de sobreproducción y pérdidas para los cañicultores, quienes dejaron de apostar por el proyecto”, explica Mayra Vincent, directora de la Unidad Municipal de Desarrollo Sustentable de Lago Agrio.

Para el año 2014, el alcalde del Cantón, Vinicio Vega, impulsó un proyecto integral, que también repotenció el sector económico con la reactivación de la Fábrica de Derivados de Caña de Azúcar. Dorada es la marca bajo la cual se comercializa, a escala nacional, panela granulada, en bloque y miel de panela.

El proyecto se ha ido fortaleciendo y se espera que en los próximos años su producción alcance mercados internacionales. “En 2014 se procesaba un promedio de 33 toneladas de caña de azúcar, hasta el primer semestre. Para finales de ese mismo año, la producción se incrementó a 64 toneladas. Hoy se procesan entre 8 y 10 toneladas al día”, explica Vincent.

Esto ha beneficiado significativamente a los agricultores, quienes advierten una notable mejora del negocio. Orlando García es uno de los 118 cañicultores que entrega la materia prima a la fábrica. Comenta que ha trabajado en este campo cerca de 40 años; sin embargo, nunca antes había sentido que su trabajo fuera bien remunerado.

“Antes nos pagaban $ 12 por tonelada de caña, que era un valor mínimo. Ahora se reconoce toda la inversión de tiempo, dinero y esfuerzo que esto implica, nos pagan $ 45, imagínese la diferencia”.

Vinicio Vega reconoce la importancia de impulsar este tipo de actividades, puesto que aportan significativamente a la economía del cantón. Además de los 19 trabajadores de la empresa, existen 118 cañicultores beneficiados directamente, quienes dan trabajo a un mínimo de 4 jornaleros en cada cosecha. Muchos provienen de Shushufindi, Cuyabeno, Putumayo, Cascales, y otros sectores de la provincia de Orellana.

En 2015, la Fábrica de Derivados de Caña de Azúcar ganó el Concurso de Buenas Prácticas Locales, organizado por la asociación de municipalidades del Ecuador. Actualmente, apuntan a ser ganadores en los Premios Latinoamérica Verde.

Y es que, según Kléver Zúñiga, encargado del área de empaquetado del producto, la fábrica contempla aspectos no solo de producción, sino también sociales y ecológicos. “Para el enfundado del producto se utilizan materiales biodegradables. Además se recicla el bagazo de la caña, que sirve como abono, y como leña para alimentar los calderos para la cocción de la materia prima. Con eso se demuestra el compromiso con el ambiente”.

Para las autoridades del cantón, estos emprendimientos generan un cambio definitivo en cuanto a fuentes de empleo, ya que se explotan otros factores, además del petróleo, que también aportan al turismo. (I)

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