La Asamblea pide al ejecutivo recursos para el proyecto regional

Extrabajadores de EAPA San Mateo se desangran

- 14 de Septiembre de 2017 - 00:00
Un grupo de 81 exempleados de EAPA San Mateo protestó ayer afuera de la Gobernación de Esmeraldas.
Foto: Cortesía Luis Freire

En Esmeraldas continúa la falta de agua. El alcalde anunció una investigación sobre el último corte que sufrió la urbe.

Esmeraldas.-

El problema de la falta de agua en Esmeraldas alcanza nuevos matices. El martes pasado, la Asamblea Nacional -con 117 votos- aprobó un exhorto para el presidente de la República, Lenín Moreno. En el documento se solicita recursos que garanticen la provisión continua de agua potable.

La resolución fue presentada por la asambleísta esmeraldeña Roberta Zambrano Ortiz, quien adelantó que solicitará la presencia en la Asamblea de los representantes de Senagua, EAPA San Mateo y de los municipios implicados para que rindan cuentas sobre las acciones ejecutadas para superar el desabastecimiento de agua potable.

Ayer, en la capital esmeraldeña,  un grupo de extrabajadores de la empresa EAPA San Mateo, proveedora del servicio de agua potable, se desangró frente a la Gobernación.

Ellos solicitan el reintegro a sus puestos de trabajo o el pago de liquidaciones. Son 81 exempleados de la Empresa de Agua Potable y Alcantarillado San Mateo de Esmeraldas (EAPA) que el 9 de marzo de 2015 fueron notificados de sus salidas de los departamentos de Administración, Comercialización, Redes, Alcantarillado y Planta de Tratamiento, supuestamente, por realizar una protesta. La empresa se encuentra en liquidación desde marzo del año pasado.

Mientras tanto, en barrios del centro y norte de la capital esmeraldeña sigue la falta de agua. La población contrata camionetas y va al sur para obtener el líquido.

Lenín Lara, alcalde de la ciudad, anunció que -ante la grave situación- solicitará una investigación a fondo sobre los hechos que se produjeron los últimos daños en la planta potabilizadora.

Clases suspendidas

Ayer en Esmeraldas las clases fueron suspendidas en los planteles públicos y privados, por un temblor de 4,9 grados que se registró la noche previa. Las autoridades de Educación optaron por evaluar las estructuras para no exponer a los estudiantes a algún peligro. (I)