El parque Nueva Loja y la Reserva Ecológica Recreativa encabezan la lista de encantos naturales de la capital de Sucumbíos

El cambio de matriz productiva en Lago Agrio se afianza con turismo y piscicultura

- 26 de Agosto de 2017 - 00:00
El avistamiento de aves es una de las ofertas recreativas y educativas del Parque Turístico Nueva Loja, el cual tiene una extensión de 30 hectáreas de bosque húmedo y caminerías.
Foto: Carlos Novoa / EL TELÉGRAFO

Tras 50 años de extracción petrolera en el primer pozo de la ciudad, autoridades y actores sociales impulsan proyectos y la crianza del paiche, un pez que en edad adulta alcanza los 3 metros.

Lago Agrio.-

Los ingresos por la extracción petrolera en Lago Agrio, capital de la provincia de Sucumbíos, en la frontera norte del país, fueron por décadas el principal sustento de la economía local.

Desde el 15 de febrero de 1967, fecha en que el consorcio norteamericano Texaco iniciaba la perforación del pozo Lago Agrio, del cual posteriormente la ciudad tomaría nombre, miles de familias se emplearon en la obtención del crudo.

Pero la impredecible variación y caídas del precio del hidrocarburo y el agotamiento progresivo del recurso motivaron hace algunos años a autoridades y actores sociales locales un proceso de cambio de la matriz productiva enfocado en dos importantes proyectos: el turismo y la piscicultura.

En los últimos diez años el interés e impulso de la actividad turística ha crecido significativamente entre miles de familias de la localidad, según el alcalde Vinicio Vega. “La urbe fue conocida por décadas como uno de los puntos petroleros más grandes del país. Si bien la extracción fue una actividad muy influyente y rentable en el pasado es hora de mostrar la cara turística de Lago Agrio, pues tenemos muchos atractivos naturales para mostrar a los visitantes”.

Parque Turístico Nueva Loja

Uno de los principales encantos de la ciudad es el Parque Turístico Nueva Loja. Está ubicado cerca del casco urbano. Tiene un 80% de bosque tropical en regeneración y un 20% de infraestructura administrativa.

La reserva forestal tropical alberga palmas, guarumos, platanillo, pambil, palmito, papayuelo y otras especies en las que reside la colorida fauna silvestre.

Cuarenta y cinco minutos, aproximadamente, toma atravesar el parque, por un amplio sendero de madera. Es el hogar de mamíferos, aves y anfibios, los cuales se desenvuelven en un ambiente similar al de la selva tropical.

En el amplio herpetario del parque viven grandes reptiles y una de las especies animales más representativas y temidas de la Amazonía. “Se trata de la fascinante boa, una serpiente constrictora que se alimenta de pequeños mamíferos y anfibios. Esta especie es una de las 12 familias animales que se exhiben en el herpetario, en el que además es posible ver tortugas y caimanes”, dijo Loly Sevilla, directora municipal de turismo en Lago Agrio.

La extensión del parque es de 30 ha en las que, además de senderos ecológicos, se ha habilitado un restaurante, un centro de interpretación de las nacionalidades indígenas de Sucumbíos, una torre para el avistamiento de aves, juegos de ecoaventura y una ciclorruta.

Otro de los atractivos de la urbe es el Parque Ecológico Recreativo Lago Agrio, más conocido como la Perla, por sus siglas. Se trata de una reserva con un río navegable y selva que ofrecen recreación, educación ambiental y servicios turísticos.

Tiene 110 ha, 20 de ellas destinadas al área administrativa y las 90 restantes para la recuperación y conservación de los ecosistemas boscosos y acuáticos.

Higuerón, peine de mono, árbol de caucho, aguacate de monte, palma y helechos son algunas de las especies vegetales del parque. En el río hay corvina, el boca chico, el bagre de río, el guanchiche, las piraña, las rayas y las tortugas acuáticas.

Además en las riveras y selva se puede apreciar boas y caimanes, guantas, guatusas, armadillos, capibaras, venados, sahinos, murciélagos pescadores, varias clases de monos, pavas de monte y el patos aguja.

La Parroquia Jambelí, el Sistema Lacustre Lagarto y las reservas de las etnias Siekopai, Siona, Shuar, Cofán y Kichwa completan el circuito turístico de Lago Agrio.
Piscicultura

El paiche es uno de los peces más grandes y fascinantes que crecen en la Amazonía. En Sucumbíos existen 150 criaderos y 1.500 piscicultores.

“Su nombre científico es Arapaima Gigas, se caracteriza por su coloración roja y verdosa, por ser carnívoro y alcanzar los 3 metros en su adultez. Este pez representa una esperanza frente a la sobreexplotación de especies de río, como la trucha, la cachama, la tilapia y el sábalo, en Sucumbíos, Napo, Pastaza, Morona Santiago, Zamora Chinchipe y Orellana”, dijo Francisco Armijos, piscicultor de Lago Agrio. (I)

Las orillas de los ríos albergan gran diversidad de fauna como monos, aves y reptiles, y flora silvestre. Foto: Carlos Novoa / EL TELÉGRAFO