Ocho binomios tras la Presidencia afirman el devenir democrático

- 21 de noviembre de 2016 - 00:00

Hasta el viernes último se inscribieron los ocho aspirantes a la Presidencia de la República. La papeleta revela un mapa político muy claro. ¿Nos sorprende la composición ideológica y partidaria? Pues no, parecería que a nadie le llama la atención si ya estaba bastante definido ese mapa desde hace varias semanas. Quizá hay algo sorpresivo: cómo se eligió a los vicepresidenciables, pues allí no hay una definición ideológica y mucho menos revela una expresión orgánica de las organizaciones. Al contrario, salvo uno, los binomios son producto de un oscuro cabildeo político, ruptura de alianzas supuestamente concebidas desde las posturas ideológicas y ausencia de las bases de sus partidos o movimientos. A excepción de uno, no hay un solo candidato vicepresidencial que pertenezca a la misma tienda de su compañero de fórmula. Y a pesar de ello (que podría entenderse como un acto de acuerdos legítimos), parece que todo ocurre en espacios poco políticos con un sabor a componenda. Llega la disputa electoral y habrá que analizar las respectivas propuestas de programas de gobierno. (O)