Jueves, 22 Diciembre 2016 00:00 Editoriales

El costo político de la presencia de Rusia en la crisis de Siria

Editoriales

El asesinato del embajador ruso en Turquía conmocionó al planeta. La violencia, el discurso y el impúdico desafío del criminal sacudieron la conciencia colectiva, pues el hecho se difundió al mundo instantáneamente a través de las redes sociales. La condena mundial tampoco tardó.

La muerte del embajador Andrei Karlov -quien trabajó para mejorar las relaciones de Moscú y Ankara- obligó a una rápida respuesta de los líderes ruso (Putin) y turco (Erdogan). Los 2 denunciaron el trasfondo político del asesinato: poderosas fuerzas usan el terror para dinamitar la aproximación ruso-turca, en medio de la crisis siria.

Moscú, cabe recordar, tiene mucho que ver con la recuperación militar de Alepo, y los terroristas que ocuparon esa y otras plazas sufrieron derrotas importantes que les hicieron perder la iniciativa estratégica. Además, Rusia tiende puentes más anchos con Irán, otro actor clave en la zona, algo que no agrada a todos. El crimen del embajador es el trágico mensaje de que la crisis en Medio Oriente sigue. (O)

ENLACE CORTO

Banner

Últimas noticias

Twitter

Lea la edición impresa

Portada impresa

Google Adsense

 

Twitter ET