Viernes, 30 Septiembre 2016 00:00 Editoriales

A 6 años, el 30-S cala en la historia como un acto muy simbólico

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Ecuador recuerda este día el fatídico intento de golpe de Estado del 30 de septiembre de 2010. No hay dudas de que la intención no solo era asesinar al presidente Rafael Correa, como lo prueban los testimonios y evidencias, sino desestabilizar el proceso político ratificado por los ecuatorianos en varios comicios electorales.

Pero al mismo tiempo recordamos cómo el pueblo salió a las calles a defender a su Mandatario y a su democracia. Acto inédito. Pero a la distancia de los hechos, bien vale la pena destacar que el tiempo explica mejor por qué ocurrieron los hechos y, sobre todo, por qué el desenlace no fue el deseado por algunos grupos políticos. Mucho más en estos días de precampaña electoral.

En primer lugar, hay un reconocimiento legítimo a la autoridad y un rechazo claro y contundente a los desestabilizadores. La democracia pasó por una dura prueba y el resultado está a la vista: en democracia se resolverán las contradicciones y tensiones políticas por decisión soberana de todo el pueblo. Y finalmente, hay que hacer un homenaje sentido a las víctimas que ese día salieron a defender la democracia. (O)

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