Jueves, 22 Septiembre 2016 00:00 Fútbol Nacional

Chérrez y Cubero, las exfiguras 'chullas' que buscarán el retorno de su equipo a la élite

Fabián Cubero (gorra negra) y Luis Chérrez saludan con los jugadores que llegaron a probarse en el club.
Fabián Cubero (gorra negra) y Luis Chérrez saludan con los jugadores que llegaron a probarse en el club. Fotos: Álvaro Pérez / El Telégrafo

Ambos conducirán al Deportivo Quito en el campeonato de segunda categoría el próximo año. Su trabajo empezará por observar a futbolistas en ligas barriales, parroquiales y cantonales.

Redacción Fanático

Deportivo Quito tiene en su cuerpo técnico a 2 hinchas, exfiguras y profesionales del fútbol, quienes tratarán de levantar al equipo desde la segunda categoría. Luis Chérrez, como director técnico, y Fabián Cubero, como su asistente, fueron referentes del club en los 80 y 90 y quieren imprimir una nueva identidad a un alicaído equipo ‘chulla’.

Chérrez, ambateño de nacimiento, pero quiteño por adopción, aceptó la propuesta de la dirigencia para hacerse cargo del equipo. En la serie B apenas pudo dirigir un partido (victoria 3-2 ante Liga de Loja) y luego se confirmó el descenso del club a segunda.

Con la confirmación del descenso, ninguno de los 2 abandonó el club y hoy siguen firmes en su intención de sacar adelante al equipo. “Es un honor ser parte de la solución. El club tiene que empezar de cero y sabíamos la situación del equipo antes de hacernos cargo”, dijo el entrenador ‘azulgrana’.

Antes de llegar a Deportivo Quito, Chérrez estaba en el Deportivo Pelileo de segunda. Habían perdido apenas un partido en el año, pero las discrepancias con el presidente José Aladino provocaron que desista de seguir. Allí surgió la opción de dirigir al club de sus amores.

Cubero y Chérrez planean hacer de observadores en las ligas barriales, cantonales y parroquiales para contar con elementos, sobre todo jóvenes. Ambos coinciden en que a los buenos jugadores se los va a buscar y de esa forma pretenden sumar deportistas para la institución.

Para el estratega, es necesario que quienes actúen en el equipo sean quiteños y, además, hinchas del club de la ‘Plaza del Teatro’. Después, si las condiciones económicas lo permiten, se contratará a elementos de otros lugares.

El cuerpo técnico ‘azulgrana’ trazó un proyecto a largo plazo, para 5 años; la idea es retornar para 2018 a la serie B y fortalecerse antes de pensar en volver a la A. Para ello pretenden fortalecer las divisiones formativas y desde allí poder elegir a los futuros futbolistas.

“Si no hay un proceso planificado, no se puede hablar de crecimiento. Queremos que se trabaje a la par en todas las categorías y siempre que se necesita algún futbolista en un determinado puesto, echar mano de los juveniles”, explicó Cubero.

En ese sentido están conscientes de que aún no saben con qué jugadores de la plantilla actual podrán contar en 2017. Muchos de ellos finiquitarán sus contratos con Deportivo Quito y buscarán otras opciones. Otros solo se entrenarán con el equipo en lo que resta del año para no perder forma física y de igual forma hallar otras oportunidades lejos de Carcelén.

Pero más allá de eso, Chérrez y Cubero afirman que tienen a gente de su confianza con la que también contarán en el torneo de segunda. A ello se suma la experiencia del ambateño en ese torneo, donde dirigió al Deportivo Pelileo de la provincia de Tungurahua.

“En el torneo de segunda los equipos corren mucho, porque los jugadores quieren mostrarse, hacerse un nombre. Tácticamente no se ve un fútbol muy vistoso, pero es un torneo duro y extenso”, manifestó Chérrez.

Además, deberán elegir bien a los elementos que integren la plantilla, pues hay ciertas condiciones que cumplir en el campeonato de segunda. En cada partido deben jugar  3 juveniles en cancha, 3 futbolistas mayores de 25 años y los demás deben ser menores a 24.

“Queremos gente que sea aporte y que no reniegue al trabajo. Hay que ser preciso en la selección, en todo ámbito. A raíz que termina el torneo provincial, apenas una semana antes del nacional se puede inscribir a más jugadores”, indicó Cubero.  

En lo que resta del año plantearán disputar partidos amistosos dentro y fuera de Quito, no solo para que los nuevos valores tengan competencia, sino para que los hinchas puedan ver la forma en la que se está armando el equipo.

Las ganas del cuerpo técnico son notorias para tratar de contagiar a los futbolistas que se presentaron a entrenar. Por ahora tienen recursos limitados, pero esperan que con el pasar de los días las cosas cambien. Ninguno quiere hablar de la parte económica. “Aquello corresponde a la dirigencia”, dicen.

Dos ídolos para Deportivo Quito

Ni Chérrez ni Cubero consiguieron títulos con la escuadra ‘azulgrana’, pero se convirtieron en referentes del club por la forma en la que encaraban los partidos y los goles que solían convertir.

Cubero se formó en Deportivo Quito desde 1986 y jugó para los ‘chullas’ hasta 1998. Logró 2 vicecampeonatos y evitó el descenso en 1995, entre lo más destacado que alcanzó en el equipo. El exjugador, que actuaba como enganche, fue capitán varios años.

Mientras que la historia de Chérrez fue distinta. Él se inició en Técnico Universitario, pasó por El Nacional y en 1994 llegó a Deportivo Quito, por lo que compartió en la cancha con quien hoy lo hace en el banquillo.

Sin embargo, las múltiples lesiones en sus rodillas -suma 12 operaciones entre ambas- provocaron que se retire de forma prematura, a sus 31 años. Eso sí, cumplió con su palabra de terminar su carrera en el ‘Rodillo Rojo’, sin cobrar ni un centavo. En su último año como jugador activo, por las lesiones, solo pudo actuar en 5 partidos, pero anotó 4 goles. (I)

ENLACE CORTO

Últimas noticias

Últimas noticias

Promo

Google Adsense