Manchecaña apunta a rescatar los amorfinos y bailes tradicionales

| 19 de Agosto de 2017 - 00:00
El conjunto se creó en la Uleam y tiene como prioridad fortalecer la música montuvia.
FOTO: Fotos: Rodolfo Párraga / El Telégrafo

El grupo entona canciones como ‘La Iguana’, pieza del campo manabita, que es empleada entre los montuvios para agradecer a la naturaleza por las cosechas.

El sonido es contagioso. Las personas siguen con aplausos la melodía. Noemí Medina es una de las espectadoras que vitorean el ritmo que impone la orquesta Manchecaña de Manta en el escenario.

Contempla el desenvolvimiento de la voz del grupo, Adriana Zambrano, que con su expresión deja entrever que siente la música como parte de sí, al ponerle pasión a letras como la de ‘Tejiendo el amor’, amorfino del maestro, exponente e ícono de la tradición oral manabita, Raymundo Zambrano.

Y aunque Noemí no sabe la letra (es de Guayaquil) toma asunto a lo que dice Adriana: “Estoy tejiendo un sombrero, en la noche y la mañana pa’que el hombre que yo quiero pueda cobijarse el alma…”.

Es una de las canciones favoritas de la vocalista. Lo reconoce. “Es que comienza suave y luego es más movida y de nuevo vuelve a lo suave. Se refiere a la mujer tejedora que está elaborando un sombrero para su amor y lo hace para que lo cubra del  sol, del viento... es un homenaje hacia el hombre que ella amó”.

La artista es parte del conjunto que se formó hace año y medio en el departamento de Cultura de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam), con la finalidad de fomentar la música montuvia.

“Creo que es bonito que una persona joven se remonte a aquellos tiempos en los que los varones enamoraban a las mujeres o las cortejaban con el amorfino”.

El conjunto aporta a la evolución de la música manabita, dándole un toque de modernidad, sin perder la esencia. Una de sus presentaciones fue en San Lorenzo, en el Festival de la Música Nacional.

Carmen Julia Reyes, dirigente de la parroquia, explica que es muy bueno que la juventud no deje morir la tradición de los pueblos montuvios. “Las autoridades los deben incluir como parte de un turismo cultural”.

“La idea de crear este grupo nació  con Raymundo Zambrano, quien hace los proyectos de música montuvia. Después de unas conversaciones formamos Manchecaña; me dediqué a meterle la parte rítmica a las canciones y este es el resultado”, comenta Luis Andrés Macías, director de la agrupación.

 Aparte de ‘Tejiendo el amor’, se incluyen otras interpretaciones como ‘Caminito de las hojas secas’, ‘El Calamar’ y muchas más. 

Manchecaña está integrado por estudiantes universitarios (dos son colegiales) que pertenecen al Departamento de Cultura de la Uleam. 

Luis Andrés como profesor y director del conservatorio de música realizó una convocatoria a nivel general y fueron escogidos los que tenían más aptitudes.

Además de la vocalista, son parte de la orquesta Alfonso Bazurto, con el bajo;  Wilter Vera, segunda guitarra; Dennis Coronel, primera guitarra; Carlos López, el güiro; Cristian Bravo, congas; Luis Macías, coro y voz; y Natahel Martínez, que toca la caja tambora.

Este último instrumento fue hecho como un proyecto del departamento de Cultura  hace 2 años, y es la combinación de un cajón peruano, pero se ejecuta como una tambora dominicana.

El percusionista Carlos López destaca que la letra de las canciones que interpretan llaman al amor, no solo hacia otra persona, sino hacia la tierra y al orgullo de ser manabitas. “Son canciones muy bonitas, que a todos hacen emocionar”. (I)