Neymar recupera en París su perfil más egocéntrico

- 24 de septiembre de 2017 - 00:00
El delantero uruguayo Edinson Cavani (der.) se alista para patear el penal del fin de semana anterior, contra el Lyon, mientras discute con Neymar. El uruguayo cobró el penalti y lo falló.
Foto: AFP

El brasileño busca figurar más en el PSG. El uruguayo Cavani no quiere estar a su sombra.

Neymar es un artista; altruista en su época con Lionel Messi en Barcelona, pero también muy  individualista, como demostró en sus inicios en el Santos y actualmente en París, una personalidad que lo ha ayudado a ser el futbolista más caro de la historia.

El partido del domingo entre el PSG-Lyon (2-0), en el que Neymar reclamó en vano a su compañero uruguayo Edinson Cavani que le deje lanzar un penal, se disputó siete años y dos días después del encuentro que hizo entrar al brasileño en la categoría de futbolistas testarudos.

Aquel 15 de septiembre de 2010, furioso de que su entrenador en el Santos, Dorival Junior, le encargue a otro compañero el lanzamiento de penal, Neymar, quien para entonces tenía 18 años, desobedeció claramente a su técnico e incluso lo insultó.

“Estamos creando un monstruo y un señor todopoderoso en la cancha, al que todo el mundo deja hacer”, criticó tras aquel partido Renê Simoes, entrenador del equipo rival: el Atlético Clube Goianiense. Seis días después Dorival Junior fue cesado. La directiva del Santos se puso del lado del jugador.

Muricy Ramalho, quien sucedió a Dorival Junior, conquistó con Neymar la Copa Libertadores en 2011. “El lío que hubo (este domingo) fue culpa del entrenador. No dijo quién tenía que lanzar las faltas y los penales. ¡Es un tipo blando!”, declaró al canal SportTV sobre su homólogo en el PSG Unai Emery.

El entrenador parisino dio a la prensa explicaciones confusas, asegurando que los dos jugadores debían encontrar “un pacto de caballeros” para lanzar los penales y proponiendo que se alternaran.

En los tres penales pitados a favor del París SG esta temporada, ‘Ney’ se acercó a ‘Edi’ para pedirle que le permita lanzarlos, pero la respuesta fue siempre la misma: “¡No!”.

El domingo, el enfrentamiento fue evidente y el brasileño acabó alejándose del punto de penal con la cara seria hasta llegar al capitán Thiago Silva, quien lo consoló con algunas palabras y un gesto de cariño.

“Creo que esto provoca algunas dudas sobre su integración, es una demostración de individualismo hacia el grupo. Si se producen otros incidentes de este tipo, la situación se podría degenerar”, aseguró Lédio Carmona, comentarista de SporTV.

Llegado a territorio conquistado, rodeado por compatriotas de los que se siente muy cercano, con el veterano Dani Alves como su primer lugarteniente, Neymar se convirtió enseguida en el jefe del clan parisino.

También ha demostrado una gran complicidad en la cancha con la perla Kylian Mbappé. En Instagram publicó dos fotos con el joven francés durante el partido contra el Lyon. ¿Y con Cavani? Ninguna.

El italiano Mario Balotelli (Niza), prototipo de futbolista con un ego de talla XXL, ha publicado en sus redes sociales la portada de este lunes de L’Equipe (con el titular “Le clash”) y aconseja al brasileño: “Ni siquiera deberías pedirle tirarlos” (los penales).       

Neymar fue propulsado a una nueva dimensión este pasado verano, al convertirse en el jugador más caro de la historia ($ 250 millones pagados por el PSG al Barcelona) y ser presentado por su nuevo presidente Nasser Al-Khelaïfi como “el mejor jugador del mundo”, al que el club parisino quiere ayudar a ganar el Balón de Oro (fue tercero en 2015).

Todo lo contrario a su discreta llegada al Barcelona en 2013, donde no dejó de repetir que iba al Barça para “aprender” de su “ídolo” Messi. Las relaciones entre los dos, a los que se unió después el uruguayo Luis Suárez para formar la temida MSN, fueron siempre excelentes.

El entrenador del Barcelona en 2015, Luis Enrique, explicó entonces que entre los tres delanteros se ayudaban para marcar cada uno “su” gol en cada partido: “Tienen tal complicidad que sin esto (el gol), la fiesta no sería completa para ellos”.

Messi era el primer lanzador de penales en el Barça, pero con frecuencia dejaba a Neymar rematarlos. Eso ayudó a ‘Ney’ a deshacerse un poco de la etiqueta de ‘niño caprichoso’.

La prensa española, no obstante, informó que Neymar decidió dejar el Barcelona al día siguiente de la famosa remontada al París SG en octavos de la Champions (6-1). El brasileño fue el héroe del partido y el hombre clave en la goleada, pero al día siguiente las fotos de portada de la prensa catalana fueron para Messi, en la que el argentino aparecía como una especie de dios adulado por los seguidores culés.

¿Se ha despertado otra vez el ‘monstruo’?

¿Con Ibrahimovic antes y Neymar ahora, está harto Cavani de ser el número 2?

Tras la sombra intimidatoria del sueco Zlatan Ibrahimovic, ahora llega el brillo de otra estrella, Neymar, por lo que Cavani no ha sido durante mucho tiempo la principal referencia ofensiva del PSG y se encuentra tal vez harto de ser el número 2, como lo ilustra la disputa del domingo con el brasileño.

En su edición del martes pasado, el diario L’Equipe informó incluso de un “altercado” en el vestuario entre ambos. “El tono subió un poco e hizo falta que sus compañeros se interpusieran para evitar que la situación se envenenara”, afirmó el matutino.

Alain Roche, exjugador y exdirigente del PSG, “comprende totalmente” la frustración de Cavani. “Es duro, es él quien lanza los penales desde hace un año y medio tras la marcha de Ibrahimovic. No veo que eso debiera cambiar”, dijo.

Cavani pensaba que ya se había visto frenado por el gigante Zlatan. Pero una vez que el sueco se marchó, ‘El Matador’ había recuperado su puesto preferido, de delantero centro y cambió de estatus la temporada pasada, con sus 49 goles en 50 partidos. Se había convertido por fin en punta de lanza del ataque parisino, como lo había sido antes en el Nápoles.

Pero el mercado de la pretemporada de 2017-2018 hizo entrar al París SG en una era totalmente nueva, la de la estrella Neymar (25 años) y de la nueva sensación Kylian Mbappé (18 años), fichados por 402 millones de euros entre los dos, frente a los 64 que costó Cavani en 2013.

Los dos fichajes récord de la historia atraen todas las luces, cuando Cavani, de 30 años, es discreto, poco amigo de exhibirse en las redes sociales.

En otros clubes, la jerarquía de los lanzadores está claramente establecida, como lo ha dejado entender Zinedine Zidane al Real Madrid, interrogado sobre ese tema: “Preparamos nuestros partidos; sabemos quién va a lanzar los penales y los córners. Pero no voy a hablar de lo que pasó en el PSG”, señaló.

En París, hará falta que el entrenador, o el presidente Nasser Al-Khelaifi, intervengan rápidamente, juzga Alain Roche.

“Esto se puede convertir en una anécdota si se arregla rápido. Si no se soluciona en estos días, se puede convertir en un verdadero problema en el vestuario”, acotó el exjugador. (I)

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