Martes, 04 Octubre 2016 00:00 Fútbol Internacional

En San Francisco del Bogotá no ven a José Angulo hace dos semanas

A la derecha, al fondo, Tilo Angulo, progenitor del atacante José Angulo, cortaba la carne de res que utilizaría para negociar en San Francisco del Bogotá.
A la derecha, al fondo, Tilo Angulo, progenitor del atacante José Angulo, cortaba la carne de res que utilizaría para negociar en San Francisco del Bogotá. Fotos: Miguel Jiménez / El Telégrafo

EL TELÉGRAFO recorrió este recinto de la parroquia Santa Rita, en San Lorenzo, buscando pistas del delantero. Dentro de su familia hay hermetismo, hablarán solo cuando Conmebol defina la sanción.

Javier Tamba Guzmán

El día es fresco, fresco como el olor de la carne que corta para luego vender. Con el torso desnudo, Tilo Angulo, padre del delantero José Angulo, detiene su faena al ver que un equipo de Diario EL TELÉGRAFO se acerca hacia él. Su respuesta es más cortante que el enorme cuchillo que utiliza para pedacear la carne.

- No ñaño. Me disculpan, pero no voy a dar entrevistas. Tampoco me tomen fotos.  

- Queremos conocer la versión de su hijo y la de ustedes, sus familiares. Saber si Independiente del Valle (IDV) está ayudando al ‘Tin’.

- No se puede, hermano. El abogado nos dijo que no hablemos con la prensa. Después de conocerse la sanción definitiva estaré en condiciones de conversar.

La negativa prevalece. Tilo se agacha, espanta a las moscas que quieren posarse en la carne y continúa la tarea. La vida en el recinto San Francisco del Bogotá (parroquia Santa Rita), ubicada a 30 minutos de San Lorenzo, por la vía a Ibarra, sigue su cauce normal. Las calles sin asfaltar, la lejanía y la falta de transporte son parte de la cotidianidad de sus habitantes.  

Quienes viven en el recinto San Francisco lavan su ropa en el río Bogotá y la secan sobre las piedras que están en la orilla.

Allí viven unas 12.000 personas, muchas de las cuales se refrescan y lavan su ropa en el río Bogotá. Las piedras que están en la orilla sirven como tendedero.       

El cauce de esa pasividad se desbordó en julio pasado, cuando José el ‘Tin’ Angulo aportó para la clasificación del ‘rayado’ a la final de la Copa Libertadores de 2016. En ese mes, ‘Pepegol’ fue uno de los artífices de la histórica eliminación a Boca Juniors (Argentina) en semifinales y actuó como titular en la disputa del título frente al Atlético Nacional de Medellín (Colombia).

Quienes viven en ese recinto, en su mayoría hinchas de Barcelona, prestaron su aliento al IDV; no era para menos, nunca un hijo de esa localidad había llegado tan lejos en el certamen interclubes más importante de América.   

Niños con resorteras, personas asomando sus cabezas por las ventanas, tenderos, motociclistas y los vecinos en general deducen lo que el equipo periodístico de EL TELÉGRAFO hace en el recinto. Desde que Angulo se vio involucrado en el escándalo por doping decenas de medios de comunicación han llegado al lugar no para conocer sus orígenes, sino para preguntar cómo está tras confirmarse que sería sancionado por consumo de cocaína.       

El hermetismo de los coterráneos del artillero es similar al de sus familiares. Lo vieron hace 2 semanas, pero no habla detenidamente con nadie. Unos dicen que se fue a Ibarra, otros aseguran que está en Quito. Nadie quiere identificarse.   

Cuentan que del hermano mayor de José siempre se supo que era adicto a las drogas, pero de ‘Pepe’ no, por eso la sorpresa fue general al enterarse de que su ‘ídolo’ no recalaría en el Granada de la primera división de España porque un informe de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), indicaba que su prueba de orina dio positivo por uso de una sustancia ilegal.    

Una cancha en mal estado a pocos pasos del ingreso al pueblo, hace juego con las calles sin asfaltar. En esa cancha y en las calles, el deportista dio sus primeros pasos dentro del balompié. “No quisiera que José se quede en San Francisco, tampoco en San Lorenzo; acá no hará nada ese muchacho, se va a perder...”, indica una moradora que mantiene su identidad en reserva. Ella cree que Independiente del Valle debería darle chance de practicar y pagarle un pequeño sueldo hasta que cumpla su castigo. Lo peor, según estos ‘chismes de cocina’, es que el ‘Tin’ Angulo no estaría entrenando en ningún equipo y tampoco tendría la voluntad de hacerlo. Retomaría los ensayos el próximo año.  

“¡Qué pena por él!”, señala otro morador del lugar que prefiere el anonimato. Todos creían que José tendría un destino distinto al de sus paisanos, quienes en su mayoría se dedican a la explotación de oro, a la tala de árboles para la venta de madera y, en una menor escala, a la agricultura.  

Confirmado el dopaje tras el análisis de la prueba B, el 2 de septiembre, la carrera del ariete entró en el limbo. Solo se conoce que apelaría la sanción que le imponga la Conmebol. Él no ha contradicho sus afirmaciones de que no es consumidor y de que alguien le puso algo en una bebida en la víspera de uno de los cotejos contra Boca, mientras estaba fuera de la concentración.  

Nacido el 3 de febrero de 1995, José Angulo Caicedo podría afrontar una suspensión de 2 años, según estipula el Reglamento Antidopaje de la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA) en su artículo 45, donde se especifica la pena por utilizar sustancias o métodos prohibidos.   

En San Francisco del Bogotá, al entrar la tarde, adolescentes y jóvenes se encuentran en la cancha para divertirse con la pelota. Indiferentes a las gotas de lluvia que empiezan a caer, sueñan con tener la suerte de fichar en algún club profesional y aprovechar al máximo una carrera corta, pero lucrativa.  

IDV no lo puede acoger

Santiago Morales, gerente de IDV, argumenta que la entidad ‘negriazul’ no está en la capacidad legal de acoger a José Angulo  porque es jugador del Granada. Por estos motivos el nuevo ‘Tin’ no puede percibir un salario ni entrenarse con el elenco de Sangolquí.

Este equipo no claudica en luchar por hacer que se respete el contrato de 5 años que el atacante firmó con el ente ‘nazarí’, que adquirió el 70% de los derechos deportivos del esmeraldeño y por cuya negociación se comprometió a pagar cerca de $ 4,5 millones.

Para IDV, el ‘rojiblanco’ actuó de manera unilateral, desechando una transacción que tenía aprobada, pues el elemento, además de estampar su rúbrica, pasó las pruebas médicas, ensayó con el plantel y hasta tenía asignado el número 23 para su dorsal. Morales enfatiza que la resolución del litigio tomará un tiempo. También es incierto el lapso que se tomará la Conmebol para informar sobre la sanción que le impondrá al arponero.    

Álex de La Torre, vicepresidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) y presidente de la comisión disciplinaria de esa matriz, comenta que a las partes interesadas únicamente les resta esperar.

En tanto, de acuerdo a la página web de la Ecuafútbol, José Angulo aparece como futbolista del Granada. Sin embargo, este es solo un dato referencial.  

Angulo comenzó su carrera en el Norte América de Guayaquil, desde donde pasó a IDV en octubre de 2011. Su debut en primera ocurrió en la segunda etapa de 2015, después de que Daniel Angulo saliera del equipo para incorporarse al Independiente Santa Fe de Bogotá.

Su mayor logro son los 6 tantos que anotó para Independiente del Valle en la Libertadores de esta temporada, lo que llamó la atención de varios clubes del exterior, entre ellos el Granada que decidió vincularlo, pero se echó atrás al conocer su positivo en dopaje. (I)

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