Viernes, 14 Octubre 2016 00:00 Fútbol Internacional

El dinero aún no trae éxito al fútbol chino

El técnico de la selección china, Gao Hongbo, presentó su dimisión tras la derrota 2-0 frente a Uzbekistán.
El técnico de la selección china, Gao Hongbo, presentó su dimisión tras la derrota 2-0 frente a Uzbekistán. Foto: AFP

Los recursos invertidos por el Gobierno solo han disimulado las falencias.

AFP

A pesar de los esfuerzos del Gobierno, el fútbol chino sigue hundido en el puesto 78º de la clasificación de la FIFA, una plaza humillante para el país más poblado del mundo, que ha doblado sus esfuerzos económicos en los últimos años para corregir esta tendencia.

Apenas ocho meses después de su llegada, el técnico de la selección china, Gao Hongbo, presentó su dimisión el martes tras una nueva derrota, 2-0, frente a Uzbekistán, en partido de clasificación para el Mundial de Rusia-2018.   

Este revés compromete seriamente las opciones de China de participar en la fase final del próximo Mundial, al que únicamente se ha clasificado una vez, en 2002. Del torneo disputado en Japón y Corea del Sur se fue sin marcar un gol.

El presidente chino, Xi Jinping, gran amante del fútbol, prometió que haría lo posible para que China pueda participar en la competición en 2018, y más tarde organizarla.

Pero incluso la prensa del país, que normalmente prefiere guardar silencio sobre las debilidades nacionales, parece perder la paciencia.

“¿El fútbol chino debe empezar desde cero?”, preguntó el miércoles el periódico oficial El diario del Pueblo, en una columna publicada en su página de internet.

El dinero invertido en el último año solo ha servido para disimular, no para trabajar en las profundas lagunas, dando la impresión de progresar cuando “incluso se ha producido una regresión”, dice el texto.   

Con el objetivo de satisfacer al gobierno, los grandes grupos empresariales chinos han invertido fortunas en comprar clubes europeos o fichar jugadores que participen en la Super Liga China (CSL).

El China Daily se mostró contrario este jueves a los grandes desembolsos, pidiendo a las empresas chinas que “inviertan con prudencia en el fútbol europeo”.   

“Escribimos grandes titulares con el dinero gastado para atraer estrellas extranjeras a la CSL y para comprar clubes pero todo esto no tiene nada que ver con la suerte del equipo nacional en el terreno de juego”, señala Mark Dreyer, especialista deportivo que trabaja en Pekín.

“Para decirlo de manera sencilla, los jugadores chinos no son lo suficientemente buenos para clasificarse para una Copa del Mundo y ningún entrenador puede hacer nada”, resume Dreyer. “La insistencia del gobierno en participar en el Mundial solo hace aumentar la presión sobre los jugadores y los dirigentes”, añade.

Los aficionados y los directivos se han resignado, tras una década de resultados decepcionantes. En el ranking FIFA, China está después de San Cristóbal y Nieves, una isla de las Antillas 27.000 veces menos poblada que el gigante asiático.  

A principios de marzo el gobierno publicó una ambiciosa hoja de ruta para llevar a China “a la cima del fútbol de aquí a 2050”.  

En cuatro años 20.000 academias de formación deberían crearse y cerca de 30 millones de alumnos practicar este deporte, con el objetivo de alcanzar los 50 millones de adeptos del balón en 2020. Las escuelas han incorporado el fútbol en los programas deportivos. (I)

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