Sábado, 19 Agosto 2017 00:00 Otros deportes

La Vuelta a España, una prueba montañosa que empieza hoy sin un favorito claro

La Vuelta a España, una prueba montañosa que empieza hoy sin un favorito claro
Foto: cortesía Team Movistar

La competencia ciclística arranca en la localidad francesa de Nimes con Carapaz enrolado en un Movistar Team dispuesto a darle guerra a los favoritos, Chris Froome y Vincenzo Nibali.

Gorka Castillo, corresponsal en España

Nimes es una de las 51 ciudades francesas donde todavía se celebran corridas de toros. Su nombre destila un aroma rancio a sangre y arena. Y desde su cuidada plaza, un albero que compite en rareza con los vestigios desparramados de la antigua Roma, parte hoy la ronda ciclística hispana, con una contrarreloj por equipos de la que ha sido descabalgado Samuel Sánchez, uno de los corredores más carismáticos del país, sorprendido ayer en un control antidopaje.

Esta es la gran sorpresa porque la novedad de sacar el arranque de la tercera gran prueba por etapas del calendario internacional fuera de España comienza a verse como algo cotidiano. Las audiencias mandan.

El resto mantiene su guion originario. La prueba no modifica ni un ápice su esencia: 21 etapas breves con un recorrido total de y 3.324,1 km con duras montañas al final.

Los organizadores se solidarizaron con las víctimas de los atentados de Barcelona y anunciaron medidas de seguridad extraordinarias para velar por la protección del público y de los corredores.

Todo parece haberse diseñado para que brille el espectáculo, para que Chris Froome, Vincenzo Nibali, Vincenzo Bardet,  Fabio Aru y Alberto Contador, los grandes favoritos, lleguen lo más ajustados posible a la rampa final de cada meta hasta estar en Madrid. Y hay una, la anteúltima de la Vuelta, que define el espíritu indomable de esta carrera: la subida al Angliru, un puerto de 12 kilómetros de longitud con rampas verticales del 23,5% y una pendiente media del 10%. Un largo muro que marcará diferencias. 

Pese a este mítico puerto, los organizadores repiten hasta la saciedad que la Vuelta a España está obligada a reinventarse cada año. Lo dijeron ayer en Nimes, más que nada para superar esa audiencia estimada de 1,5 millones de aficionados que siguen a diario la evolución de esta carrera y recuperar el interés por el ciclismo tras la conclusión de la justa. Así, para compensar el oleaje de montañas que se han incluido en esta edición, los organizadores han incluido 42 kilómetros cronometrados en la etapa 16, después de recorrer Andalucía y antes de encarar el infierno montañoso del norte cantábrico.

Comentaba ayer Javier Guillén, el director de la prueba, que su deseo para esta edición, que hoy arranca en Nimes, es que “un ramillete de cuatro o cinco ciclistas llegue a la etapa reina del Angliru con opciones de ganar la Vuelta”. Para él sería la confirmación de que la fórmula que ha elegido para aproximarse en emoción al Giro o el Tour está funcionando.    

En esta edición tiene una suerte añadida, o quizá dos. Por un lado, Alberto Contador, vencedor de dos Giros, dos Tours y tres Vueltas, ha elegido esta prueba para despedirse. “Es un honor”, respondió ayer Guillén. La otra es que para el público ecuatoriano hay un atractivo especial: el joven Richard Carapaz debuta en una gran prueba por etapas. “Será difícil pero intentaré ganar una etapa”, aseguró a EL TELÉGRAFO antes de embarcarse con el Movistar Team, rumbo a Nimes.

Aunque es un rookie (persona que se encuentra en su primer año como profesional en su deporte), Carapaz (El Carmelo, Carchi, 1993) ha mostrado en su primer año en el Movistar Team que es corredor con talento y capacidades. Tanto que tras su segundo puesto en el Gran Premio de Larciano en marzo, superado solo por una estrella como Adam Yates, los directores de su equipo empezaron a vislumbrar su capacidad para disputar una gran vuelta por etapas. El momento ha llegado ahora. Carapaz será desde mañana el primer ecuatoriano en disputar la Vuelta a España. (I)  

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Entrevista / Richard Carapaz / ciclista

“ Tengo que asimilar el vértigo que me produce estar en la carrera”

¿Cómo llega al inicio de la Vuelta a España?

Disputar la Vuelta no es una sorpresa para mí. Después de competir en junio la Ruta del Sur me dijeron que iba a estar en la Vuelta a España, así que he podido prepararla con cuidado. En la Vuelta a Burgos pude afinar mi capacidad competitiva, sobre todo el ritmo y creo que llego en muy buena forma a Nimes. Mi esperanza ahora es rendir al máximo, ayudar al equipo y librarme de todo percance que pueda alterar este objetivo. Y lógicamente ganar una etapa.

¿Cuál es su principal objetivo?

Mi ambición es ganar una etapa pero si no lo consigo tampoco pasará nada porque habré aprendido mucho de esta experiencia para la próxima temporada. Pero lo voy a intentar porque soy ambicioso.

¿Juega a su favor que el Movistar Team acude a la Vuelta con un equipo joven y sin un líder claro?

Ha sido un año complicado para nosotros, aunque tuvimos un inicio sobresaliente con las victorias de Alejandro Valverde. Tras su lesión en el Tour y el desgaste de Nairo Quintana hubo que replantearse esta parte de la temporada y el equipo ha apostado por los jóvenes de futuro. Para que ganemos experiencia de cara a los próximos años. Ahí estaremos Marc Soler, Rubén Fernández, Antonio Pedrero o yo mismo junto con gente de experiencia como Dani Moreno, que aspira a estar entre los cinco primeros. O José Joaquín Rojas, que puede dirigirnos a nosotros, a los jóvenes, dentro del pelotón.  

Observando los perfiles de las 21 etapas, ¿cuál de ellas se adapta mejor a sus posibilidades?

Aunque he estudiado todas las etapas, prefiero esperar a ver cómo discurre la carrera, su ritmo, las estrategias de los diferentes equipos, ver cómo andan los rivales. Tengo que asimilar el vértigo que me produce estar metido en la Vuelta antes de tomar decisiones. Quiero llegar a la tercera semana para sentir cómo responde mi cuerpo a tanto esfuerzo acumulado. Es en esa última semana donde se acumula la mayor montaña y donde, en teoría, puedo rendir mejor. Me gustaría mucho destacar en cualquiera de esas etapas. 

Ya le habrán hablado de los terribles porcentajes del monte Angliru, ¿Qué tal un triunfo allí?

Me han contado que es durísimo pero no lo he subido todavía. He estado entrenando por Sierra Nevada, otro monte que me gusta mucho por su altitud y longitud, pero no he probado aún el Angliru. Predecir lo que puede suceder en una montaña con porcentajes tan altos, casi el 24% de inclinación, es aventurarse porque cualquier cosa puede suceder. Esperaré a ver cómo me encuentro ese día porque es la anteúltima etapa de la Vuelta y las fuerzas estarán ya muy gastadas.

Por último, ¿a quién ve como favorito para la victoria final?

Al no venir Tom Dumoulin, creo que el máximo favorito es Chris Froome. Si ha recuperado bien el Tour creo que puede ganar la Vuelta. Tiene un grandísimo equipo y domina tanto las subidas como las cronos. Aunque yo no descartaría tampoco a Alberto Contador, que después de esta carrera se retira y querrá hacerlo muy bien ante su público. (I)

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