Viernes, 10 Febrero 2017 00:00 Otros deportes

En la vida de Daniela Sandoval correr es clave

Daniela Sandoval es una apasionada del atletismo montañero, al que ama porque le ayuda a vencer sus límites y le permite conocer hermosos paisajes.
Daniela Sandoval es una apasionada del atletismo montañero, al que ama porque le ayuda a vencer sus límites y le permite conocer hermosos paisajes. Fotos: John Guevara / El Telégrafo
Redacción Fanático

Menuda, delgada y aparentando menos edad de la que tiene (26 años), Daniela Cristina Sandoval Bravo cruza como un venado entre los árboles de eucalipto del Parque Metropolitano Guangüiltagua, uno de los lugares donde suele entrenar y en cuyos senderos proyecta sus futuras competencias.

Basta poco para darse cuenta de que la clave de su existencia es el atletismo de montaña, su entusiasmo en cada zancada es el mismo que un niño pondría al participar en su juego favorito.

Razones para sentirse bien consigo misma le sobran, recientemente recibió el premio Más Retos por conseguir la victoria en los 80 kilómetros del ultramaratón La Misión 2016 de Argentina, uno de los trails más emblemáticos de Sudamérica. Nada mal para alguien que en dicha justa se estrenaba en lances internacionales.

Pero eso ya pasó, actualmente la embargan otros desafíos, como el que afrontará desde las 07:00 en La Penitente, la primera carrera contrarreloj en trail running que se desarrollará en Quito, justamente en el Parque Metropolitano Guangüiltagua.

El recorrido consta de 2 kilómetros: 1,5 en descenso y 500 metros por la famosa ‘penitente’ del citado espacio verde, que tiene un ascenso de 350 metros positivos de desnivel; es decir, la subida es bastante vertical.

No obstante, esta y otras lides le servirán de preparación para su objetivo más importante en 2017: el Ultra Trail Torres del Paine, en la Patagonia chilena, donde, además de afrontar la dificultad del terreno a lo largo de 80 kilómetros, los deportistas deben lidiar contra temperaturas bajo cero.

Y contrario a lo que la mayoría de chicas hace a su edad, ‘Dani’ se aleja de las farras, el licor y cualquier vicio a cambio de extenuantes sesiones de entrenamiento, que oscilan de 1 a 2 horas en días ordinarios y se alargan a jornadas de 6 horas los fines de semana.

Su afición a los ultramaratones es tal, que por ahora no piensa en tener novio, más bien aspira a que su compañero de vida sea tan amante de las disciplinas extremas como ella, “alguien así podría entenderme y hasta practicaríamos juntos”, dice poco antes de estallar en risas.

Al responder cómo aterrizó en el mundo de los torneos de largo aliento, responde que todo empezó con su debut en pruebas pedestres  a los 12 años, cuando quedó duodécima en la clasificación general femenina de la carrera Ruta de las Iglesias, “entonces no solo me di cuenta de que era buena para correr, sino que también me gustaba”.

Desde ahí, por algún tiempo, incursionó en contiendas de 10 y 15 kilómetros sobre asfalto, mas se enamoró de las montañas en 2014 al integrar el equipo de deporte aventura de la Universidad Católica.  

Eso sí, no todo se traduce en satisfacciones; a mediados 2016, a raíz del rebote de una rama durante un entrenamiento nocturno, estuvo a punto de perder el ojo derecho; por suerte, tras una operación, se recuperó.

La ultramaratonista María José Muñoz la califica como una mujer dulce, emprendedora, soñadora y fuerte; aunque por su gran corazón se exponga a las decepciones, ya que es muy confiada.

Álex Urbina, mentalizador de los trofeos Más Retos, la considera una de las cultoras ecuatorianas con mayor potencial dentro de las largas distancias. “Es una ganadora nata, alguien que nunca se rinde”. (I)

Datos

Daniela Sandoval Bravo nació en Quito el 18 de enero de 1991; mide 1,57 metros y pesa 45 kilos. Es fisioterapeuta; estudió en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.

La capitalina ensaya con el instructor Xavier Martínez y se controla con el deportólogo Mario Ochoa. Su lugar favorito para practicar es el volcán Ilaló, donde realiza rutas largas de entrenamiento, de hasta 50 kilómetros.

‘Dani’, como le dicen sus allegados, sueña con competir en el Ultra Trail del Monte Fuji (Japón), de 168 kilómetros de recorrido, que demandaría un promedio de 42 horas sin parar. Todavía no tiene fecha para este reto.

Su agenda 2017 de bregas contempla el Chota Trail (26 de febrero), Polichasqui (26 de marzo), Petzl Ultra Trail en Baños (6 y 7 de mayo), los 90 kilómetros de ciclismo en las postas del Ironman 70.3 de Manta (30 de julio) y el Ultra Trail Torres del Paine (23 de septiembre).

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