Cuba recupera su prestigio en los cuadriláteros

- 05 de Septiembre de 2017 - 00:00
El cubano Julio César La Cruz (rojo) durante la pelea con el irlandés Joseph Ward (azul) en la final de los 81 kg.
Imagen tomada del sitio www.aiba.org

Los caribeños ganaron el Mundial de Boxeo Aficionado en Alemania.

Cuba se consolidó el sábado pasado como la mayor potencia del boxeo aficionado del mundo. En el torneo internacional, que se llevó a cabo en Hamburgo, Alemania, los isleños conquistaron el primer puesto al adjudicarse 7 medallas en total: 5 de oro y 2 de plata.

Ese es el duodécimo título que Cuba consigue en estos certámenes. Antes de Alemania, los caribeños se quedaron con el campeonato de 2015 que se realizó en Doha, Catar.

Además, Cuba lidera el medallero histórico de los mundiales de boxeo aficionado al completar 76 metales de oro, 34 de plata y 25 de bronce, superando ampliamente a Rusia, que se ubica segundo.

El excelente momento del boxeo cubano se debe en gran medida a una serie de políticas adoptadas por la Federación Cubana de Boxeo, una de ellas fue la reestructuración de sus divisiones formativas. Según Rolando Acebal, jefe técnico de la Federación, en 2013, tras una etapa difícil para la disciplina, se propuso que en cada categoría haya tres o cuatro exponentes con nivel para poder enfrentar cualquier competencia internacional.

En ese sentido -amplía Acebal- se gestiona para que los boxeadores en formación salgan del país para foguearse en los diferentes torneos internacionales. “Yo creo que aún debemos boxear más en Europa, donde está concentrado el potencial de este deporte. Necesitamos que nuestros peleadores se enfrenten con rivales europeos y asiáticos, quienes tienen otro estilo, de esa manera los podrán conocer mejor”.

La fuga de exponentes locales a otras naciones y la ausencia en el Mundial de Chicago 2007 hicieron que la Federación Cubana tome nuevas políticas para potenciar el boxeo en el país. En una entrevista con el portal web cubadebate.com, Acebal explicó los cambios que se dieron a nivel de preparación.

“Ahora mismo, para subir a un boxeador en los grandes eventos, los preparadores tienen que mantener el nivel III que otorga la AIBA, que tiene un sistema de evaluación muy riguroso (...). La misma exigencia hay con los jueces y árbitros y hasta con los médicos”.

Gracias a esta medida, el boxeo cubano en 5 años ha logrado un resurgir importante, debido al desarrollo técnico, táctico y hasta disciplinario de los deportistas.

En Cuba existen dos entes que se convierten en base de preparación: la Escuela de Iniciación Deportiva; y la Escuela Superior de Perfeccionamiento Técnico Atlético.

Para estimular más a la estructura del país, hace 4 años el Instituto del Deporte Cubano (Inder) aprobó una política de remuneraciones para atletas y entrenadores de varias disciplinas, entre ellas el boxeo.

Elidian Estrada Follo, DT cubano que vive en Ecuador desde 2004, explica que los boxeadores de su país basan su estilo en dos pilares fundamentales: la concentración y la disciplina. Manifestándose en el estudio total del oponente y en la paciencia para llevar la pelea hasta el último round.

“Se cuidan de no recibir golpes que resten puntos, fuerzan el combate hasta el final y, de ser necesario, esperan la decisión de los jueces”. (I)