Martes, 22 Agosto 2017 00:00 Cultura

Una road movie ensalza el rol del tanque T-34 en la Unión Soviétiva

A 60 kilómetros de Moscú, la capital rusa, se filma la película Una cita con Stalin, que tiene el aporte del Ministerio de Cultura de ese país.
A 60 kilómetros de Moscú, la capital rusa, se filma la película Una cita con Stalin, que tiene el aporte del Ministerio de Cultura de ese país. Foto: AFP

El Ministerio de Cultura ruso financia películas con el fin de recuperar gestas heroicas del pasado soviético. Esta vez se trata de la hazaña de Mijail Koshkin.

AFP

Antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, un visionario ingeniero ruso busca reunirse con Stalin para convencerlo de que ha concebido un tanque perfecto. A partir de esta historia el director Kim Druzhinin filma una epopeya patriótica financiada por el Gobierno ruso.

“La idea vino del Ministerio de Cultura, que se ocupa activamente de contar la historia de héroes del pasado de nuestro país”, explicó   Kim Druzhinin, que describió la película como un road movie sobre un tanque.

En una zona boscosa, a unos 60 kilómetros de Moscú el director graba   escenas de la película de acción, rodada con un presupuesto modesto, aunque con grandes ambiciones. Su estreno está previsto para 2018.

El proyecto, cuyo título provisorio es Una cita con Stalin, está inspirado en un capítulo poco conocido de la historia de la Unión Soviética, el viaje desde Jarikiv a Moscú del ingeniero Mijail Koshkin, quien buscaba reunirse con el dictador Joseph Stalin para convencerlo de la superioridad del T-34, el prototipo de tanque que había diseñado.

El ingeniero y su equipo recorrieron más de 2.000 kilómetros en el tanque en 1940, pocos meses antes de que la Unión Soviética fuera invadida por la Alemania nazi.

El periplo -que le costó la vida a su protagonista, fallecido pocos meses después de una neumonía contraída durante el viaje- tuvo un papel esencial en la resistencia de la URSS frente a las Fuerzas Armadas alemanas (Wehrmacht) y sus tanques Panzers.

El carro blindado soviético, muchas veces calificado como “el mejor del mundo” en términos de potencia, movilidad y protección, fue producido en masa a partir de 1941 y utilizado por los generales rusos hasta convertirse en un símbolo de la victoria.

“Es una historia trágica. La de un fabricante que lanzó la producción de su tanque a costa de su vida”, explica el director Kim Druzhinin, quien se alejó un poco de la realidad histórica para hacer un filme “al estilo de las viejas películas de aventuras soviéticas”.

‘Alentar el patriotismo’

Stalin, una figura controvertida, -para algunos un tirano responsable de la muerte de millones de personas y para otros adalid de la victoria frente a los nazis en la Segunda Guerra Mundial- aparece al final de la cinta.

“Stalin es la culminación de la película, el objetivo, la recompensa que uno busca obtener, como en los cuentos de hadas”, contó Druzhinin.

El Ministerio de Cultura participó en la redacción del guion y aportó 60 millones de rublos ($ 1.015). Sin embargo, la suma se ha quedado corta.

El Estado ya había financiado una parte de la anterior producción del director, la película de acción Los 28 de Panfílov, que narra la valentía de los soldados soviéticos que no dudaron en sacrificarse en medio de un crudo invierno para impedir que las tropas nazis tomaran Moscú en 1941. 

La producción, que también es una exaltación del patriotismo, generó polémica después de que algunos historiadores expresaran sus dudas sobre la veracidad del relato que glorifica la valentía en la era soviética.

“No hacemos propaganda. Estamos contando historias interesantes sobre nuestro país”, aseguró el director, que expresó sin embargo que no hay nada malo en la propaganda “si esta inculca buenos valores morales”.

“Cuando leí el guion y vi que era un encargo del Ministerio de Cultura comprendí inmediatamente que estaba orientada a alentar el patriotismo”, celebró el actor Dmitri Podnozov, quien interpreta a uno de los ayudantes del ingeniero.

Para el Ministerio de Cultura “es mejor recordar el pasado y mirar películas sobre los cosmonautas y los logros alcanzados”.

En los últimos años este giro del cine ha obtenido buenos resultados en las taquillas. En 2015 “La batalla de Sebastopol” recaudó más de $ 7.6 millones y Stalingrado ganó cerca de $ 27.7 millones.

La historia sobre Los 28 de Panfílov, por su parte, recaudó $ 6.4 millones y atrajo a las salas a 1,7 millones de espectadores. (I)

Datos

El 22 de junio de 1941 Alemania rompe el pacto de no agresión que tenía con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) con lo que este país ingresa a la Segunda Guerra Mundial, conocida por los rusos como “Gran Guerra Patriótica”.

El Ejército Rojo detuvo al ejército alemán en la Batalla de Moscú, con la ayuda de un invierno severo. La Batalla de Stalingrado, que duró desde finales de 1942 hasta principios de 1943, asestó un duro golpe a los alemanes del cual nunca se recuperaron y los convirtió en un punto de inflexión de la guerra.

Después de Stalingrado, las fuerzas soviéticas avanzaron a través de Europa del Este hasta Berlín forzando la rendición de Alemania en mayo de 1945. El ejército alemán sufrió el 80% de sus bajas militares en el Frente Oriental. Al menos 27 millones de soviéticos perdieron la vida en la guerra.

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