Por ocho días, el cine reactiva espacios fuera de salas comerciales

- 16 de Septiembre de 2017 - 00:00
En la Isla Trinitaria se proyectará el filme Entre sombras de averno (foto) , dirigido por Xavier Bustamante.
Foto: cortesía

Hoy inicia la tercera edición del Festival de Cine de Guayaquil. La organización seleccionó 111 filmes de 40 países, que competirán por la Iguana Dorada.

En su tercera edición, el Festival Internacional de Cine de Guayaquil vuelve a activar espacios para el audiovisual por fuera del circuito de las salas comerciales. Además de la sala de cine del Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (MAAC) que no tiene un programador constante, el encuentro – donde se proyectará 111 filmes en competencia y ocho fuera de esta– estará  en otras nueve sedes de Guayaquil, Machala y Portoviejo.

Entre las novedades de este año se encuentran las actividades paralelas con directores, guionistas y productores cinematográficos. Una de estas será la charla sobre las ventajas que tienen los autores al inscribir una historia en el Instituto de Propiedad Intelectual (IEPI). En esta edición Colombia, con el apoyo de la embajada en el país, participará como invitado.

En la tarde de ayer, los principales organizadores y promotores del encuentro, dirigido por la productora Renacer Films, dieron una rueda de prensa en la que detallaron los eventos y la gestión con la que se concreta esta tercera edición.

“El festival, desde el proceso de producción, ha sido gigante. Nuestro propósito es que el encuentro sea el más grande del país y que tenga sede en otros países. Creo que este tercer año nos ha traído los frutos que ni siquiera esperábamos”, dijo la productora del encuentro, Tatiana Populli.

Al respecto, el crítico de cine Jorge Suárez, quien es presidente del jurado de premiación desde la primera edición del encuentro cinematográfico, resaltó la dificultad sobre la organización de un festival de cine. Suárez considera que una ciudad con un encuentro de este tipo es una ciudad que se engrandece. “Creía que Guayaquil necesitaba algo como esto. Un festival es cine, cámaras y acción. El cine es emoción pura y merece tener más importancia que las páginas deportivas”, dijo el autor de Historia del Cine Guayaquileño.

El crítico, quien trabajó su libro con publicaciones de los medios de la época en la que nació el cine en el país, se cuestionó respecto a lo que  ocurrirá de aquí a 20 años cuando se busque escribir la otra parte de la historia: “Encontrarán que no hay crítica de cine, sino una lista con las películas que pasan en las salas comerciales. Así no se hace historia”.

A partir de hoy, en el MAAC se proyectarán los filmes seleccionados para esta edición. El encuentro arrancará a las 14:00, con la proyección del cortometraje Waorani, trabajado entre Ecuador y Argentina y dirigido por Luciano Nacci, Edgar Acuña y Florencia Guadalupe Velozo. El cortometraje rescata las costumbres y tradiciones de la ancestral tribu ecuatoriana y la pérdida de ellas debido al paso del tiempo y a la llegada de la sociedad moderna.

Posteriormente se proyectará el documental Sasha, una producción de Ucrania y España. Esta tiene como protagonista a un niño de ocho años radicado en Ucrania con su madre y sus cinco hermanos. Conviven entre la pobreza y la guerra que vive dicho país. Desde ese espacio, el niño emprende un viaje.

A partir de las 18:00, las funciones se trasladarán a la cooperativa Andrés Quiñónez, en la Isla Trinitaria, con la proyección del cortometraje mexicano Bienvenido hermano y del thriller ecuatoriano Entre sombras de averno. Este filme –dirigido por Xavier Bustamante– cuenta la historia de Carlos Viteri, un policía que perdió la confianza en el sistema de justicia y que está envuelto en la investigación de un nuevo asesino en serie, en medio de un conflicto interno entre lo que es y no es correcto de hacer.

Paralelamente, en el MAAC se exhibirá Translúcido, una proyección estadounidense-ecuatoriana protagonizada por el actor Roberto Manrique. (I)