Miércoles, 30 Agosto 2017 00:00 Cultura

Entrevista / MARCELO BÁEZ / GANADOR DEL PREMIO DE NOVELA CORTA MIGUEL DONOSO

Márgara Sáenz hila el conflicto Perú-Ecuador

Marcelo Báez, ganador del Premio de Novela Corta Miguel Donoso
Marcelo Báez, ganador del Premio de Novela Corta Miguel Donoso Foto: Alfredo Piedrahíta / El Telégrafo

Cecilia Vera de Gálvez, Clara Medina y Omar Balladares fueron los integrantes del jurado del certamen literario.

Redacción Cultura

Dicen los peruanos que cuando las activistas feministas ecuatorianas se enteraron de la escritura erótica de la guayaquileña Márgara Sáenz levantaron proclamas de protestas: “Sáenz, Espinel e Iza, en literatura nadie nos pisa” o “Márgara y Olmedo: fuertes como un torpedo”.

Ellas protestaban para que por ley constitucional se incluyera en los libros de colegio el famoso y único poema de Sáenz, ‘Nunca más Amarilis’, como un ejemplo de la producción intelectual de la mujer ecuatoriana y latinoamericana. Querían reivindicar el nombre de una poeta que consta solo en una antología editada en Perú, en  los años 70, por la editorial Mosca Azul.

Según el crítico Miguel Ángel Huamán -en una nota del portal Círculo de Poesía-, los autores del poema con el que inicia la historia de Márgara Sáenz lograron una irónica invención, pues construyen en un mismo texto 3 rasgos inverosímiles: poeta mujer, ecuatoriana y buena.

Desde entonces, se dicen tantas cosas de Sáenz como que hay una plaza con su nombre. La poeta sin registro claro de vida más que aquel poema escrito a tres manos por unos  autores peruanos, se terminó de esculpir en internet.

El guayaquileño Marcelo Báez recurre a ese mito para darle la vida literaria que pedía a gritos y, con ello, ganó el Tercer Premio de Novela Corta Miguel Donoso Pareja. El juego y la venganza de Báez sobre los mitos de una poeta inexistente fueron escogidos como la obra ganadora entre 45 postulantes, en un jurado que conformaron Cecilia Vera de Gálvez, Clara Medina y Omar Balladares.

Con este reconocimiento, Báez recibe su décimo premio literario, que actualmente es uno de los que mejor recompensa tiene en el país, pues entrega, a través de la Empresa Municipal de Turismo, dirigida por Gloria Gallardo, $ 10.000. 

 ¿Por qué decide darle vida a Márgara Sáenz, un mito peruano sobre Ecuador?

Uno lee las noticias que hay de ella en internet como si fuera una abanderada de movimientos feministas latinoamericanos y dicen que hay una plaza en Guayaquil con su nombre, solo por contar dos de las leyendas que pululan en la red. Mi propuesta es jugar con una Márgara Sáenz virtual porque cuando nace lo hace solo con este poema. Luego, en esta época de redes sociales se tejen una serie de microrrelatos sobre ella.

Para mí fue fascinante la investigación porque desde que leí ‘Nunca más Amarilis’, en los años 80, tardé años en darle forma hasta que vi esa serie de microrrelatos que la circundaban y que construían a un personaje virtual al que había que sacarlo del espacio cibernético, para construirlo de una manera más literaria.

A lo Marcelo Chiriboga, el ‘escritor’ ecuatoriano del boom...

A lo Marcelo Chiriboga, a lo Clara Beter, a lo Fernando Pessoa... Mi novela tiene una cronología de las imposturas metatextuales. Hago una historia de las diversas bromas literarias que han existido desde el siglo XIX hasta nuestros días.

¿Por qué surgen estas bromas? ¿Las necesitamos para reivindicar o burlar la literatura de un país?

Esa es una de las preguntas que se plantea en mi novela: ¿cómo se llega a crear un personaje? ¿De dónde nace? Lo que he hecho es ordenar un universo con un personaje inventado por escritores para darle un estatus más allá de la ficción, el de persona real. Yo me pregunto: ¿Cuáles son los mecanismos textuales a partir de los cuales surgen estos personajes que tanto nos fascinan?

Raúl Serrano hizo una novela que se llama Un piano en la oscuridad. Esta es la historia de Mademoiselle Satán, el personaje de un poema erótico de Jorge Carrera Andrade.

Decía que uno de los más grandes desafíos de esta novela fue construir la voz, ¿por qué? 

En el año 2000 publiqué la novela titulada Tierra de nadie. Esta experimenta una voz femenina. Siempre me ha interesado el ejercicio de la voz poética o narrativa femenina. Con esta experiencia encontré un desafío mayor, que era darle voz a una mujer en primera persona del singular y dar a conocer sus otros poemas, a la otra obra de Márgara Sáenz que no se conocía. Este trabajo va más allá del poema único que se le atribuye. He intentado darle voz y vida a esta mujer que estaba atrapada en un poema que pedía a gritos una existencia literaria.

¿Cómo maneja la época en la que vivió Márgara Sáenz como feminista e involucrada en el conflicto entre Perú y Ecuador?

La novela es un pretexto para hablar de los hechos políticos que rodean a Márgara. Año a año voy recorriendo su existencia, lo que está detrás es esta conexión Perú y Ecuador y la turbulenta relación literaria. Ese es el eje de mi nouvelle. (I)

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