"La Cueva de los Tayos debe declararse patrimonio"

- 24 de enero de 2017 - 00:00
Foto: cortesía

Al menos 20 personas integraron la última expedición en el lugar. Durante 3 días y 2 noches mapearon la zona e ingresaron a un pasaje bloqueado.

Hace dos semanas, 20 personas, resguardadas por las Fuerzas Armadas, miembros de las Fuerzas Iwias y guías shuares emprendieron la última exploración a la Cueva de los Tayos, en Morona Santiago, en el Oriente. Raúl Cabrera, productor audiovisual de Nómad-A y apneísta motivó este viaje al sur del país, impulsado por las historias que leyó de niño de Erich von Dániken, en El oro de los dioses.

El libro de von Dániken describe la aventura de Juan Móricz al interior de los Tayos, una gruta que está a 68 metros de la superficie terrestre. Este argentino de origen húngaro denunció en 1969 el descubrimiento de un inmenso sistema de túneles y cavernas subterráneas en su interior; la existencia de una verdadera biblioteca  metálica con estructura ideográfica y el hallazgo de objetos de gran valor cultural e histórico para la humanidad.

La misión en la que participó Móricz fue la primera de dos, auspiciadas por la corona inglesa. En estas participaron nativos. Sin embargo, de acuerdo a lo que sostiene el diseñador gráfico e investigador Manuel Palacios, la segunda expedición británica deja abierta una serie de dudas dado el “ocultamiento de informes, evidencias fotográficas y fílmicas y, sobre todo, de la negación de la real magnitud de este sistema subterráneo, al que limitaron a solo 5 kilómetros de extensión”, explica Palacios en su serie Amerika Prohibida.

De acuerdo a las indagaciones que el autor ha realizado sobre el destino de los objetos que se encontraban en la Cueva de los Tayos, una parte habría sido llevada por los ingleses a su territorio. Así lo constata el testimonio de personas que estuvieron en la expedición. Antes de esta, varios objetos hallados en la Cueva habían sido recogidos por nativos shuares y entregados, en agradecimiento al padre Carlos Crespi. Con ellos, el religioso conformó el museo que llevaba su nombre, en la parroquia María Auxiliadora, ubicada en Cuenca.

En 1962, el lugar fue incendiado y Crespi logró rescatar varios objetos. Posteriormente, una parte de ellos habría pasado a manos del Banco Central y otros -considerados de menos valor- habrían sido abandonados y actualmente se encuentran en una colección privada. Entre ellos se destacan fichas metálicas que registran figuras ancestrales y que tienen semejanzas con culturas de Oriente medio.

En la última expedición, junto con Cabrera participaron el investigador Manuel Palacios, el andinista Gustavo Viteri; Óscar Arce, de las Fuerzas IWIAS;  Fernando Alvarado, ministro de Turismo; el fotógrafo Lucas Bustamante y el buzo profesional Roberto Ochoa.

Luego de un viaje de más de 30 horas hasta llegar a la Cueva de los Tayos, en avión, balsas y a mula hasta bajar a rapel a las profundidades de Tayos pasaron dos noches y tres días en su interior.

El objetivo era recorrer las distintas galerías que se encuentran en el lugar. Durante su travesía hallaron  un pequeño lago, en cuyas profundidades hay una cueva con la entrada bloqueada por estalactitas. Cabrera, luego de varios intentos, ingresó al pasaje en apnea y recorrió 10 metros. Lo siguieron las Fuerzas Armadas IWIAS. “Y yo creo que es porque están buscando la biblioteca metálica”, dice el realizador.

Junto con su equipo y al investigador Manuel Palacios, Cabrera trabaja en la producción de tres documentales sobre misterios del Ecuador. En la lista, además de la Cueva de los Tayos, están las Pirámides de los Llanganates y la colección del padre Crespi.

Para Manuel Palacios es necesario iniciar una exploración seria en la Cueva de los Tayos, declararla patrimonio y cuestionar la expedición británica sobre sus exploraciones en el lugar. “Si no nos van a devolver los objetos que se llevaron, al menos que nos den un inventario de lo que tienen”, sostiene Palacios. (I)

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