Killa se estrena con la visión del cine intercultural

- 30 de Junio de 2017 - 00:00
El director de cine Alberto Muenala celebró el Inti Raymi durante la exposición del filme ante la prensa en Quito, el anterior miércoles.
Foto: Carina Acosta / El Telégrafo

La película aborda los prejuicios que enfrentan las comunidades indígenas.

La combinación de una historia de amor entre una mujer mestiza y un indígena, así como los conflictos familiares y de ética laboral frente a  las injusticias que sufren comunidades rurales, es la trama de la película ecuatoriana Killa, el camino de la resistencia, que se estrena este viernes en los cines comerciales de Quito, Guayaquil y Cuenca.

El filme es hablado, la mayoría, en kichwa y fue dirigido por el cineasta Alberto Muenala. “No es la primera producción en kichwa, pero sí la que tiene un estreno en salas de cine, estamos orgullosos de hacerla así”, dijo el director a los medios de comunicación el pasado miércoles.

 Para Muenala, la principal idea de su cinta es la denuncia de atropellos que sufren las comunidades indígenas cuando en su territorio “se encuentran recursos naturales y no son consultadas antes de la explotación”. La trama aborda la situación de una supuesta mina que se halló en la localidad Pucahuayco, lo que provoca protestas. En la cinta se expone el papel de los medios de comunicación y el abuso de poder de los funcionarios públicos, ante estas circunstancias. 

“La historia es de ficción, pero está basada en hechos reales”, mencionó Muenala, originario de Otavalo, y que recibió su formación académica de cine en México. El director narró que la filmación de Killa se realizó a mediados de 2012, pero se postergó su estreno por factores económicos, que llegó a costar un promedio de $ 170.000.

El cineasta prefiere no calificar  su filme de indígena, sino de los pueblos y nacionalidades. La película cuenta con seis actores principales (Sherman Cabascango, Marcela Camacho, Carlos Guerrón, Mario Tuntaquimba, Alejandro Cabascango y Carlos Marcillo) y 50 extras. Killa, el camino de la resistencia fue filmada en locaciones de Quito y en paisajes de Imbabura.

La selección de los actores se realizó en base a un casting, según los personajes, luego se realizó un taller de actuación con todos. 

Hubo intérpretes que ya tenían experiencia previa, como la actriz Marcela Camacho, quien personifica a Alicia, una periodista que mantiene una relación sentimental con una persona indígena. 

Para Camacho no le era ajeno el mundo indígena, pues desde pequeña usaba atuendos de esta cultura en su natal Ambato. “Creo que el filme me llamó; siempre tuve una identificación con ellos, lo que me ha permitido crecer como persona gracias a su cultura”.   

La artista desde los 16 años participaba en cortometrajes y también en obras de teatro. Killa la hizo cuando tenía 26 años y ahora tiene 31, y piensa seguir en el arte.

Sherman Cabascango, que encarna a Sayri, un fotógrafo que es pareja de Alicia, se inicia en la pantalla grande con Killa. “Comencé en obras de teatro en la escuela de mis hijos y desde ahí pensaban que era un profesional”, comentó Cabascango, quien también se dedica al negocio de artesanías y a la música en su natal Otavalo. Killa (que en kichwa significa luna) dura una hora y fue producida por Corporación Rupai y Runacinema. (I)