Martes, 06 Junio 2017 00:00 Cultura

Juan Goytisolo recreó la guerra de Bosnia en testimonio y novela

Juan Goytisolo (1931-2017) y Susan Sontag (1933-2004), en Sarajevo, en junio de 1993. La foto es de Gervasio Sánchez y aparece en el libro de Alfonso Armada.
Juan Goytisolo (1931-2017) y Susan Sontag (1933-2004), en Sarajevo, en junio de 1993. La foto es de Gervasio Sánchez y aparece en el libro de Alfonso Armada. Foto: tomada de Saravejo

La preocupación por los refugiados y el racismo llevó al autor español a escribir en varios géneros, desde cuando el problema era apenas una sombra en Europa.

Luis Fernando Fonseca

Durante la guerra de Bosnia, a principios de los años noventa, Susan Sontag había llegado a Sarajevo convencida por su hijo, David Rieff, quien vio en la vocación teatral de su madre una de las formas de develar la matanza de inocentes ante el planeta. Sontag montó en ese lugar la obra Esperando a Godot e invitó a sus amigos intelectuales en diversas partes del mundo a que se movilizaran. El único que contestó a esa sugerencia fue Juan Goytisolo, el escritor español que falleció el pasado domingo en Marrakech.

El periodista gallego Alfonso Armada, editor de FronteraD y quien fue corresponsal de guerra al lado de estos personajes, recibió a Goytisolo junto con otro español que narró el conflicto, el fotógrafo Gervasio Sánchez. En su última visita a Quito, a fines de 2015, Armada recordó: “Fueron unos días de convivencia muy estrecha porque, además, todos estábamos en el mismo hotel, con lo cual te veías todos los días”.

Al reportero le impresionó que el novelista que había leído en su país, un hombre ya mayor entonces —había nacido en 1931, es decir que tenía 62 años—, se interesara en una guerra que podía costarle la vida. En ese momento, Sontag ya admitía en entrevistas que “la izquierda era un chiste” a escala mundial, recordaba Armada, quien recorrió los Balcanes acompañado de la misma intérprete del escritor recientemente fallecido, Alma, una judía sarajevesa.

“Goytisolo hablaba de memoricidio —explicó Alfonso en una entrevista—, esa insistencia en borrar el pasado, como cuando pusieron como objetivo militar a la Biblioteca Nacional de Historia”.

En julio de 1993, en medio de la guerra, Armada publicó —en el periódico El País— el artículo ‘Juan Goytisolo escribe en Sarajevo el diario de un escritor avergonzado’, donde decía:  “El escritor español se sintió tan avergonzado de la actitud de las Naciones Unidas y la Comunidad Europea ante el genocidio de los musulmanes de Bosnia-Herzegovina que decidió ver con sus propios ojos y arriesgar su propia vida pasando 8 días en la capital bosnia, sometida a un cerco implacable por los radicales serbios de Radovan Karadzic desde hace 16 meses”.

Las respuestas que Sontag y Goytisolo buscaban en esas tierras hostiles tenían un rostro aterrador, el del genocidio; y Armada describía el periplo del autor de Señas de identidad de esta manera: “(él) trata de pasar inadvertido por las calles de Sarajevo, aplastado por un voluminoso chaleco antibalas, que detesta casi tanto como el silencio de buena parte de la intelectualidad y la izquierda españolas ante el drama que se vive en Bosnia-Herzegovina, en pleno corazón de Europa (...). Para Goytisolo, la ceguera y el cinismo de la comunidad internacional ante la agresión y la limpieza étnica que se viven en Bosnia-Herzegovina es una actitud que Europa pagará cara”.

El presagio, vemos ahora, se cumplió y, para entonces, Goytisolo ya vivía la mayor parte de su tiempo entre sus casas de Marrakech y de París, me contó el cronista, quien concebía las discrepancias del escritor con el franquismo como causa de un exilio “que se convirtió en él en una forma de vida, ya que decidió mantenerlo, y no volver nunca del todo a residir en España, cuando se extinguió el régimen del general Franco”, a mediados de los setenta.

Armada, quien nunca había descuidado el periodismo cultural —su pasión confesa, de ahí su especial atención hacia los artistas que resisten las balas—, escribía crónicas de guerra para El País a la vez que daba forma a sus diarios íntimos, los que compiló en el libro Sarajevo (Malpaso, 2015). Allí se publicaron algunos fragmentos citados en esta nota y una descripción comparativa sobre la obra de Goytisolo: “Trata de equilibrar la experimentación formal de tipo vanguardista con el rigor lingüístico. El novelista y ensayista barcelonés ha mostrado una constante devoción por la herencia de la rica tradición de los intelectuales heterodoxos españoles, hasta el punto de convertirse él mismo en uno de ellos”.

Sontag, Sánchez, Armada y Goytisolo se hospedaron en el hotel Holiday Inn, de la capital bosnia, donde también estuvo alojado el escritor colombiano Mauricio Becerra, quien 4 años más tarde recordó, en el diario El Tiempo que “Goytisolo cubría, como reportero, el conflicto de Sarajevo, y hasta entonces había descubierto realidades impensables (...), como que las raciones de comida para las familias se daban con cuentagotas con el ánimo de ejercer una presión sobre el Gobierno, o como que las cartas de auxilio que gritaban desde adentro a veces nunca llegaban (a su destino)”. La gente, incomunicada, suponía que los periodistas podían llevar la correspondencia a sus familiares o amigos que vivían más allá de Sarajevo, por lo cual las dejaban en el hotel que ya tenía la fachada completamente destruida por la guerra.

A Goytisolo le decomisaron, en un aeropuerto, un centenar de esas misivas desesperadas y tan solo le permitieron llevar 5 fuera del país. Su compromiso era tal que intervino en una necesidad de las víctimas, pero su obra sería el verdadero legado de su incursión en el conflicto.

Cuadernos de Sarajevo fue su relato testimonial de lo que había visto en su primera visita, y El sitio de los sitios fue el relato de ficción sobre lo que lo había aterrado en dos visitas posteriores.

El escritor había perdido a su madre a causa de una bomba que la aviación franquista arrojó durante la Guerra Civil Española, pero eso no lo hizo desoír a los desplazados.

Datos

- Juan Goytisolo falleció el domingo 4 de junio, en Marruecos, según confirmó desde su domicilio Ricard Parise, amigo personal del escritor español, que tenía 86 años.

- Autor de libros como Señas de identidad, Paisajes después de la batalla, Cuadernos de Sarajevo o El sitio de los sitios, Goytisolo fue declarado, en 1963, por el Anuario de la Unesco, como el autor español más traducido después de Miguel de Cervantes.

- En 2014, el barcelonés Juan Goytisolo recibió el Premio Cervantes, máximo galardón de las letras en lengua castellana. Sus restos serán enterrados en Marruecos, país en donde decidió exiliarse, además de en París.

- Mientras estuvo en Bosnia, el autor preparó la novela La saga de los Marx, que fue publicada en el otoño europeo de 1993. Goytisolo se destacó por su defensa del tercer mundo y el relato sobre refugiados. (I)

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