Sábado, 09 Septiembre 2017 00:00 Cultura

El lenguaje puebla los debates de la FIL con mayoría femenina

Lissette Lantigua, Cristian Avecillas y Fernando Naranjo participan en la FIL.
Lissette Lantigua, Cristian Avecillas y Fernando Naranjo participan en la FIL. Foto: José Morán / El Telégrafo

Wiener abordó la importancia del género en el periodismo; Grijelmo defiende el lenguaje y Arcos Cabrera y Santana dicen que hay que ‘desacralizar’ la literatura.

Redacción Cultura

Entre quienes asisten a la tercera edición de la Feria del Libro de Guayaquil (FIL), las mujeres sobresalen en número, lo cual es notorio en los diálogos y presentaciones de textos que se desarrollan desde el pasado miércoles 6 de septiembre, en el Centro de Convenciones Simón Bolívar, al norte de la ciudad.

La escritora y periodista peruana Gabriela Wiener fue la primera en notarlo, mientras se desarrollaba el encuentro ‘Periodismo a la orden del día’, a las 20:00 del anterior jueves. La autora reciente de Dicen de mí abordó la paradoja de usar el llamado lenguaje inclusivo (señalando la presencia de ambos géneros en lo que se relata en los periódicos) y seguir teniendo prácticas machistas en lo cotidiano.

El lenguaje es materia de debate en el evento que este año tiene como país invitado a Argentina, de donde provienen autores como Selva Almada o Luis Valenzuela. Hace 2 días también se realizó un diálogo con el periodista y escritor español Álex Grijelmo, en el cual la crítica literaria guayaquileña Cecilia Ansaldo le planteó si se considera o no un experto en la lengua de Cervantes.

“Soy un enamorado de la lengua”, respondió Grijelmo con la modestia de los expertos, y usó un símil deportivo: “del mismo modo que un tenista estudia la raqueta o un jugador de billar cuida del taco, la herramienta del periodista es el lenguaje, que debe usar bien”.

Al autor del Manual de estilo de diario El País, de España, toma con humor el que lo llamen ‘purista’. Es que no todo vale, cuestiona refiriéndose a la “incorporación de ciertos deterioros del sistema de la lengua simplemente porque son muy utilizados”. El ejemplo que citó es la aprobación, por la Real Academia de la Lengua, de la conjugación “iros”, antes considerada incorrecta. “Si el idioma es lo más democrático que tenemos, algo que se instale en el uso tendrá que ser aceptado”, estoy de acuerdo, argumentó Grijelmo, pero “en medio de todo está el estilo, uno que intento sea elegante”.

Como si de un juego de profanaciones se tratase, el inicio de la segunda jornada de la FIL del Puerto Principal puso en diálogo a los escritores Francisco Santana, Carlos Arcos Cabrera y Adelaida Jaramillo en torno a la pregunta “¿Es necesario desacralizar la literatura?”, una que obtuvo respuesta unánime. Santana, autor de Historia sucia de Guayaquil, citó como argumento al narrador brasileño Rubem Fonseca, quien explica la escritura como acto de subversión. “El escritor tiene que atreverse a decir y cuestionar absolutamente todo, si no lo hace él, quién lo va a hacer”.

Arcos Cabrera, el narrador tras la novela Saber lo que es olvido, sostuvo que “la literatura misma desacraliza al hombre y a la sociedad, sus valores y moral”. El autor quiteño también recordó a un referente de las letras latinoamericanas, específicamente a La teoría del túnel, de Julio Cortázar, texto en el que anunciaba la ruptura de los límites del lenguaje que emprendió en la célebre Rayuela. “La herramienta que usamos para escribir es, a la vez, nuestra cárcel y el verdadero escritor debe tener el valor para enfrentarse a eso”, concluyó.

Juan Camilo Rincón: “De Comala a Macondo”

Días antes de arribar a Guayaquil, desde Bogotá, el periodista colombiano Juan Camilo Rincón había entrevistado al guionista mexicano Guillermo Arriaga, como parte de la beca Fonca, dentro del proyecto que subtituló “La relación de las regiones más transparentes de Latinoamérica”.

Arriaga, creador de la historia que dio lugar a las películas Amores perros, Babel o 21 gramos, le había dicho a Rincón que Juan Rulfo es uno de sus referentes indiscutibles. Elena Poniatowska, Paco Ignacio Taibo, Jorge Franco, Mario Mendoza, Juan Gustavo Cobo Borda son otros autores que el ensayista ha entrevistado.

En diálogo con este diario, Rincón recordó la relación entre Jorge Luis Borges y Julio Cortázar, más allá de la publicación del cuento La casa tomada, en la revista Anales de Buenos Aires, editada por el autor de Ficciones. “Borges fue maestro de colegio de Cortázar”, dijo Juan Camilo, autor de los libros Ser colombiano es un acto de fe. Historia de Jorge Luis Borges y Colombia, y el libro ilustrado Viaje al corazón de Cortázar. El Cronopio, sus amigos y otras pachangas espasmódicas que se oferta en la FIL con una edición de la revista colombiana Libros & Letras.

Mañana, el ensayista bogotano extenderá sus respuestas en el coloquio ‘Qué leen los que escriben’, junto con el poeta ecuatoriano Ernesto Carrión, a las 19:00, en la sala Rocafuerte. A esa mesa estaba invitada la escritora boliviana Liliana Colanzi, pero no podrá llegar a causa de los huracanes que estos días se presentan en Estados Unidos. Edmundo Paz Soldán, autor de la novela Iris, ha cancelado su visita a la FIL por la misma razón.

Libros que hablan de Guayaquil

Para cerrar la tercera edición de la Feria Internacional del Libro de Guayaquil se prevén los lanzamientos de cuatro libros que se agarran de alguna esquina de la historia de Guayaquil.

Entre estos se encuentra el trabajo del arquitecto Parsival Castro, quien presentará hoy, a las 15:00, un libro de imágenes guayaquileñas. Como parte de sus intereses por el patrimonio y la historia de la ciudad, el arquitecto reúne fotografías que, en la mayoría de los casos, son parte de una ciudad que ya no existe porque se ha reconstruido. Otras, en cambio, permanecen y son parte de un relato independentista.

Andrés Emilio León presentará a las 18:00 su novela Descartable. Esta obra que tiene como escenario la ciudad aborda la historia de un personaje que se desdobla, y, según el escritor Eduardo Varas, “en esa aventura por aferrarse a algo o a alguien hay humor, mucho humor, y hay una ciudad que se retrata como una camisa de fuerza, pero no desde la crítica, sino desde la constante necesidad de entenderla y vivirla como un ser vivo que permite ser habitado”.

Editorial El Fakir, mañana, a las 18:00, cerrará estos lanzamientos con Pancho Segura Cano: la vida de una leyenda del tenis. Se trata de un perfil del primer héroe deportivo de Ecuador, escrito por la periodista inglesa y residente en Nueva York, al igual que Pancho Segura, Caroline Seebohm. La obra está en la colección Francisco Alexander. (I)

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