Lunes, 28 Agosto 2017 00:00 Cultura

Entrevista / Jorge Parra / director del festival de artes escénicas de guayaquil

El Fiartes cumple 20 años de resistencia

El Fiartes cumple 20 años de resistencia
Foto: Alfredo Piedrahíta / EL TELÉGRAFO

El encuentro iniciará hoy con la presentación de la cantautora Liliana Felipe, en el Teatro Sánchez Aguilar.

Redacción Cultura

Hace 20 años surgió el Festival Internacional de Artes Escénicas (Fiartes), un encuentro que ha acogido a grupos de teatro que nunca pasaban por Guayaquil. Para Jorge Parra, uno de sus fundadores, se trataba también de darle movimiento a la sala de Sarao, donde nació el festival. Al inicio había danza, música, teatro y duraba tres meses.

En dos décadas, el encuentro pasó por tiempos difíciles: se redujo el presupuesto y la programación. Desde hoy, el Festival -que es organizado por la Corporación Zona Escena, presidida por Parra- presentará  propuestas teatrales de grupos nacionales e internacionales durante 10 días y abre su celebración con la voz de la argentina radicada en México, Liliana Felipe.

Ella -que según Parra “es activista de casi todas las cosas”- resume en buena parte lo que es Zona Escena: vegana, atea, disidente política e inconveniente. Con sede en el Teatro Sánchez Aguilar, en El Altillo, la casa de Zona Escena y Muégano Teatro, este año el Fiartes celebra sus 20 años con el lema “Hacemos teatro: estamos vivos”.

¿Cómo transformó este encuentro escénico a la ciudad?

Abrió un campo de gestión para la circulación de grupos, eso ha sido fundamental. Ha hecho un público que hoy por hoy está mucho más diversificado en las diferentes manifestaciones que tiene la ciudad. Hay una cultura mayor de ver teatro y han habido retos para hacer mejor teatro.

¿Cómo esta propuesta es compatible con toda la oferta nueva de microteatro que existe en la ciudad?

Estos hechos en nuestra historia son cíclicos. Siempre llegan nuevas propuestas y después viene la decadencia. Los procesos que plantea el microteatro son una desvirtualización del hecho teatral, porque salvo rarísimas obras las cosas que pasan ahí no son buenas y están pensadas solo para generar plata, lo cual no está mal.

Lo que sí es criticable es que se hagan las cosas rápido, sin pensar en el hecho teatral. Deberíamos pensar en un marketing que beneficie el teatro, pero con esto sacan a figuras de la televisión que nunca han hecho teatro. Creo que las agrupaciones que están haciendo cosas con más rigor deberíamos ser generadores de más trabajo, desde nuestros espacios independientes. Como Zona Escena hacemos un montón de cosas: dos festivales y ahora preparamos un nuevo montaje, pero llegamos al límite.

Y ustedes reciben para esta edición $ 14.800 del Ministerio de Cultura y Patrimonio (MCyP) con los fondos concursables de 2016...

Sí, más un pequeñísimo aporte del Municipio de Guayaquil. El MCyP va debiéndole a la cultura un año, porque lanzaron a finales de 2016 los fondos concursables, pero eso sirvió para el 2017. En 2016 no dieron y este año va a pasar igual.

El Festival de Artes Vivas de Loja (FIAVL) tiene más de 6 millones de presupuesto garantizado para dos años. ¿Cómo enfrenta eso la red de festivales nacionales que usted coordina con Manta?

Son 6 millones que pudieron servir para financiar todos los festivales del país por cinco o seis años. Si nosotros recibiéramos $ 100.000 para los dos festivales (Fiartes y Fragmentos de Junio) podríamos hacer maravillas.

¿Considera que este festival favorece en algo la dinamización teatral de un lugar en específico, en este caso Loja?

Creo que políticamente es un festival que el país no necesita. Al menos no en esas dimensiones. Creo que al Estado le convendría haber financiado a todos los festivales que ya existían y que tienen un proceso de realización sostenido. Eso tiene que ver con la equidad que pregonan. Loja tiene el ‘Festival Loja sobre tablas’ y está abandonado.

No vieron que tenía que haberse potenciado el festival que ya tenían. Debían pensar en cómo convertirlo en el festival más importante de Loja, pero lo que hizo el FIAVL fue aplastar todo, porque además el Gobierno claramente dijo: ‘¡Por fin vamos tener un verdadero festival de teatro!’ ¿Entonces 30 años de Manta 20 años de Fiartes o 15 del Entupe no sirvieron? Estamos hablando de más de 30 años de gestión independiente que el Gobierno no vio.

Patricio Vallejo (director artístico del FIAVL) dijo sobre la primera edición que “nos ahorramos 20 años de gestión independiente”

¿Nos ahorramos o aplastamos? Habría que diferenciar esos dos términos. Cuando llegó el Gobierno, el Fiartes tenía 11 ediciones. Si pensamos que hay un ministerio que funciona con dinero del país, es un derecho tener un soporte, cuando la gestión está totalmente sustentada en procesos a lo largo del tiempo. (O)

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