Martes, 19 Septiembre 2017 00:00 Cultura

El Eurocine se expande en su decimocuarta edición

Truman, el filme interpretado por Javier Cámara (izquierda) y Ricardo Darín (derecha), estrena el festival.
Truman, el filme interpretado por Javier Cámara (izquierda) y Ricardo Darín (derecha), estrena el festival. Foto: internet
Redacción Cultura

En 14 años el Eurocine, un festival organizado por el grupo Ochoymedio, ha transitado por casi todo el Ecuador. Ha activado salas en las que no había programación cinematográfica, con 1.816 funciones en las cuales ha convocado a 88.451 espectadores.

Este año, para celebrar su decimocuarta edición, a pesar del recorrido difícil para encontrar salas y auspicios, el encuentro cinematográfico llegará a 9 ciudades, además de Quito, en 26 sedes con una programación dividida en seis secciones y un paquete de  60 filmes que provienen de 19 países.

Estos fueron seleccionados en un proceso curado por Ariadna Moreno junto con ocho personas y el personal de 14 embajadas de la Unión Europea, entre las cuales se encuentran la de Letonia, Hungría o Grecia.

El Eurocine empezó en 2004 como una muestra de cine, sin un concepto curatorial, con funciones en Quito y Guayaquil. Ahora tiene una curaduría que se diversifica a través de secciones: Europa al día, enfocada en el cine europeo contemporáneo; Memorias, un tributo al legado del cine clásico europeo. Este año integra Fisuras, con una selección de filmes a propósito de los 60 años de la constitución de la Unión Europea, como una necesidad tras el fin de la Segunda Guerra Mundial; Ramona, dedicada al cine infantil y En Foco, concentrada en la cinematografía de Adolfo Arrieta, un veterano cineasta que este año alumbrará al encuentro con su experiencia, en vivo. Para cerrar hay una selección de cortometrajes que también hablan de la diversidad de la producción.

El encuentro fue declarado por el Ministerio de Cultura y Patrimonio y el Consejo Nacional de Cine (CNCine) como festival emblemático, durante dos años (2009 y 2010). Luego se le quitó dicho nombramiento y con ello un aporte que permitió programar el festival en dos fases.

La primera se concentraba en la programación del MAAC Cine de Guayaquil y Manta; y en la sala del Ochoymedio, de Quito. La segunda se programaba en otras ciudades del país, en las cuales la oferta de cine independiente es siempre reducida.

En 2015 se integra a la programación el apoyo de las Alianzas Francesas y este año, a pesar de que solo en Quito se pasa la programación completa, el Festival ha madurado, “aunque aún queda mucho camino por recorrer”, según su directora Mariana Andrade. La gestora cultural considera que “los festivales son encuentros emocionales con el cine que te importa. Nosotros siempre hemos priorizado el conocimiento del cine”.

Andrade considera que lo interesante del cine europeo actual es que las propuestas evidencian la diversidad de nacionalidades en las que actualmente vive el continente. El cine de Alemania ahora está hecho por turcos; el español, por marroquíes e interpretados por latinoamericanos, como pasa con el filme inaugural de esta edición, Truman.

“A mí muy poco me importa la nacionalidad de los directores. Estoy pensando siempre en el aporte de Godard, de Pasolini y pienso que Europa es tan periferia como América Latina en el mercado mundial del séptimo arte. El cine que se está haciendo ahora te cuenta de estas no fronteras, no barreras que existen en el cine mundial y el cambio constante que vive este continente”, dice Andrade.

Los filmes imperdibles

Este año el Eurocine se inaugura en la Cinemateca Nacional con la proyección de Truman, un filme del español Cesc Gay, protagonizado por Javier Cámara y Ricardo Darín. Este largometraje narra la historia de una amistad desde la melancolía.

Entre una de las películas esenciales de la programación de este año está Bella Durmiente, del cineasta invitado Adolfo Arrieta. Esta se desarrolla en el reino de Letonia, donde el joven príncipe Egon busca internarse en el reino de Kentz para encontrar a la Bella Durmiente y romper el hechizo. Pero su padre, el rey, incrédulo de las leyendas, se opone totalmente.

En la sección Europa al día, está La vida de Calabacín, una animación suiza que estuvo nominada al Óscar en su categoría. Se trata de un niño que después de perder a su madre tiene que ingresar en un hogar de acogida, con otros niños huérfanos de su edad. En un primer momento se esfuerza por encontrar su lugar en este nuevo medio hostil. Al final, con la ayuda de sus amigos vuelve a confiar en el mundo.  (I)

 

 

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