El corazón de la cebolla tensiona el Fiartes

| 29 de Agosto de 2017 - 00:00
La estética de la obra retoma la lógica de los clásicos bodegones como universo pictórico. Se divide en una visión de pareja, de familia y relaciones sociales.
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Teatro Malayerba es una de las agrupaciones que integró el Festival Internacional de Artes Escénicas desde sus inicios. Hoy estrena su última obra fuera de Quito, basada en textos de Günter Grass.

Una de las ideas para celebrar los 20 años del Festival Internacional de Artes Escénicas (Fiartes) fue convocar a agrupaciones que han estado muy próximas al encuentro desde sus inicios. En la programación de este año figuran con ese propósito el Teatro Malayerba y El Patio de Comedias, de Quito; La Trinchera, de Manta; Arawa y Muégano, de Guayaquil; Yuyachkani, de Perú; El Ciervo Encantado, de Cuba; y Teatro de los Andes, de Bolivia.

El festival vuelve a reunir propuestas que han generado distintas reacciones en el público local bajo el lema ‘Hacemos teatro: estamos vivos’. En este ejercicio por dialogar con las bases de lo que ha sido el festival, acompañan esta edición la actriz Nelda Castillo y Jaime Gómez Triana, crítico cubano, quien ha participado en al menos 10 de todos los años que se ha generado el Fiartes.

Para Marcelo Leyton, miembro de Arawa esta edición del Fiartes “es importante por la persistente oportunidad que tenemos los grupos independientes locales y nacionales para seguir compartiendo nuestros trabajos. Con estos encuentros teatrales se contribuye a construir espacios de formación desde y hacia nuevas teatralidades y nuevos públicos porque ayudan a descongestionar el gusto y nos brindan otras posibilidades teatrales”.

Hoy, en el Teatro Sánchez Aguilar, una de las sedes principales del festival durante esta primera semana, el grupo de Teatro Malayerba estrenará en Guayaquil, y por primera vez fuera de Quito, El corazón de la cebolla.        

La obra, dirigida y escrita por Arístides Vargas, está basada en ‘El bodegón de las cebollas’, uno de los cuentos de El tambor de hojalata, del escritor alemán Günter Grass.

El elenco toma como punto de partida una investigación sobre el universo de las imposibilidades emocionales y afectivas.

Si en el texto Grass se sitúa en la posguerra, en la obra las situaciones se generan desde la contemporaneidad. La agrupación, con más de 35 años de trabajo en Ecuador, estuvo durante 6 meses en un proceso de creación e investigaciones, para comprender cómo es la imposibilidad de las relaciones afectivas.

“En este tiempo en el que el contenido de la información es atiborrante, no hay niveles de valor. En este tiempo se ha perdido la capacidad de conectarse con la intimidad emotiva, estamos muy solos al enfrentar nuestros propios miedos, dolores”, dice la actriz Cristina Marchán, parte del elenco, sobre la obra que presentarán hoy. 

La propuesta del grupo Malayerba se trabaja desde la lógica de los bodegones como universo pictórico. Dividen las escenas en el mundo de pareja, de la familia y de las relaciones sociales más abiertas.

Malayerba abre este segundo día del Fiartes con una propuesta “fantástica y tan necesaria para el público guayaco”, comenta el actor Alejandro Fajardo. “Para nosotros siempre es un enorme gusto apoyar este encuentro  y sabemos lo difícil y vital que es mantener este encuentro, en el ejercicio de una actividad como el teatro, en una sociedad donde se recibe poco apoyo. La vida del festival prueba la fuerza vital que tiene el teatro, más allá de las dificultades”, dice Marchán. (I)