Chuquiragua se estrena hoy en Quito, Cuenca y Guayaquil

| 08 de Septiembre de 2017 - 00:00
Los protagonistas del filme son la argentina María Alché, Stefano Bajak y Roberto Sempértegui. Este es el octavo trabajo de Mateo Herrera como director.
FOTO: Foto: fotograma de la película

En un páramo de la Sierra ecuatoriana, dos hombres y una mujer serán consumidos poco a poco por la naturaleza que los rodea. Agustín llegó al páramo para concluir el proyecto de su tesis, en medio de un entorno en el que el silencio es su única compañía.

Sin embargo, esa quietud se descoloca con el arribo de Lucía y Santiago, quienes instalan su carpa al lado de la de Agustín. A partir de ese instante, una serie de eventos inesperados alterará el comportamiento de esta tríada.

Este es el trasfondo narrativo de la última y octava película del cineasta ecuatoriano Mateo Herrera, llamada Chuquiragua, debido a la flor que habita en el páramo de Papallacta, donde fue filmada esta cinta. Hoy será su estreno en las principales salas de Quito, Guayaquil y Cuenca. 

 “En Chuquiragua decidí hacer absolutamente lo opuesto a mi última película, Tinta Sangre, en la que hay una infinidad de personajes y de locaciones. Para Chuquiragua escogí tres personajes y una locación. Por otro lado, salgo de la ciudad, me voy al campo, pero no a un campo normal. Me voy al páramo, un lugar límite en el mundo que marca la última posibilidad de vida en las alturas antes de llegar a los arenales de las altas montañas”, dice Herrera en un comunicado.

El cineasta, nacido en Quito, en 1973, ha desarrollado proyectos cinematográficos (entre cintas de ficción y documentales) y musicales. Con sus dos primeros largometrajes Su documental El Comité (2005) ganó 6 premios internacionales, entre los que destaca el Prix George Beauregard del Festival Fid Marseille. Su tercer largometraje de ficción, Impulso (2009), ganó el Gran Premio Coup de Coeur del Festival de Toulouse, en Francia.

María Alché (protagonista de la cinta La niña santa, de Lucrecia Martel), Stefano Bajak y Roberto Sempértegui son los protagonistas de Chuquiragua, película filmada en blanco y negro, y caracterizada por planos fijos en lo que la naturaleza habla por sí misma. Una serie de misterios teje el hilo de esta ambigua película. (I)