Jueves, 16 Febrero 2017 00:00 Cultura

Archivo Histórico celebra a bibliotecarios

Cinco textos de Eugenio Espejo, Pedro Carbo y Carlos Rolando son expuestos en el Archivo Histórico del Guayas.
Cinco textos de Eugenio Espejo, Pedro Carbo y Carlos Rolando son expuestos en el Archivo Histórico del Guayas. Foto: Miguel Castro / El Telégrafo

Delia Torres, directora de la entidad, seleccionó textos de Eugenio Espejo, Carlos Rolando Lobatón y Pedro Carbo.

Redacción Cultura

En la sala principal del Archivo Histórico del Guayas están expuestos libros de tres personajes catalogados como los ‘guardianes de la Memoria escrita en Ecuador’. Ellos son Eugenio Espejo, Carlos Alberto Rolando Lobatón y Pedro Carbo.  

Son cinco textos los que fueron elegidos por Delia Torres Tello, directora de la entidad, con la finalidad de mostrar al público obras destacadas y, a veces, poco difundidas de los tres bibliotecarios que también sobresalieron como gestores culturales.

La muestra, que se realizará hasta fines de este mes, se une a la conmemoración del Día del Bibliotecario que se celebra cada 21 de febrero. Esa es la fecha de nacimiento de Eugenio Espejo, quien es considerado el primer bibliotecario ecuatoriano y trabajó en la Biblioteca Pública de Quito, en 1791, tiempo en el que tuvo a su cargo cerca de 40.000 volúmenes.

Delia Torres indica que a través de la exposición Bibliotecarios en la Historia, los visitantes pueden conocer no solo la labor que ellos efectuaron, sino el legado por el cual se los recuerda.  

“Cuando vienen los estudiantes de la carrera de bibliotecarios de la Universidad de Guayaquil los incentivos a que se conviertan en gestores culturales y no solo que se limiten a pasar un libro o acostumbrarse a la búsqueda digital”, dice Delia, quien se caracteriza por hacer la selección de las obras por sus años de antigüedad y la relevancia del autor.

La directora, quien habla con soltura ante cualquier  pregunta y reconoce tener una buena memoria, explica a los jóvenes que los bibliotecarios, además de su trabajo regular, deben realizar campañas de lectura, actividades lúdicas, garantizar a la ciudadanía el acceso a la información y fomentar la investigación.

Delia Torres afirma que un bibliotecario no solo se dedica a archivar textos, libros o revistas. Su profesión implica, sobre todo,  garantizar que una sociedad tenga libertad pensamiento. Dentro de la exposición, como ‘Personaje del Mes’ se escogió a Carlos Alberto Rolando Lobatón, conocido popularmente como ‘El Príncipe de los Bibliotecarios’.

Ella cuenta que  la cultura nacional debe a Carlos Rolando “la preservación de la mayor parte de los periódicos guayaquileños del siglo XIX, además de que formó un fichero biobibliográfico arreglado por la letra inicial del abecedario”.

En una urna de cristal reposa su bibliografía. “Él se propuso adquirir todo impreso ecuatoriano por muy humilde que fuera, los mismos que leía y clasificaba. Sus contenidos los manejaba a la perfección”, argumenta la directora, quien desempeña este cargo desde 2015.

Entre los logros más destacados de este bibliotecario está el haber puesto al servicio del público su biblioteca personal compuesta de 1.346 obras, 200 tomos que contenían 3.276 folletos,  revistas con 40.271 ejemplares, 712 colecciones de periódicos y 3.800 hojas sueltas a la que denominó ‘Bibliografía Nacional’.

Él atendía en su domicilio ubicado en el primer piso de una casa de madera de propiedad de Ismael Pérez Pazmiño, en la esquina de 9 de Octubre 722 y Boyacá. Desde el 24 de mayo de 1913 empezó a prestar servicios a amigos, estudiantes y lectores en general, quienes buscaban información e instrucción. La Municipalidad de Guayaquil lo premió con una ‘medalla de oro’ por su contribución en la sociedad.

Su esposa, Carmen Chichonís, era la secretaria y, entre ambos, confeccionaron el Tarjetero, con el título de ‘Catálogo de la Bibliografía Nacional del Dr. Carlos A. Rolando”, en 135 páginas, que le sirvió para ingresar en 1920 a la ‘Sociedad de Estudios Americanos’ de Quito.

En la actualidad, sus textos son utilizados como referencia de estudios para quienes realizan tesis de maestrías. La colección de este bibliotecario reposa en el Museo Municipal de Guayaquil.

Pedro Carbo y Noboa, de su parte, en 1862 fue elegido por votación popular como presidente del Concejo Cantonal de Guayaquil. Durante su administración, de 1862 a 1864, fundó la Biblioteca Municipal y donó el primer lote de libros en 1862. (I)

Datos

Los textos elegidos para la muestra son  Primicias de la Cultura de Quito, Médico Ecuatoriano, Eugenio Espejo: Médico y duende, Historia de la Sociedad Filantrópica del Guayas, y Bibliografía Médica ecuatoriana.

Delia Torres empezó a trabajar en el Archivo Histórico del Guayas en 1997, como asistente del historiador José Antonio Gómez Iturralde, en ese entonces director de la institución.

Ella asumió la dirección de la entidad en 2015. Desde ahí, a través de eventos, difunde los fondos manuscritos, bibliográficos, editorial, microfilme, etc.

En 2015, el Archivo Histórico recibió 3.864 visitas, mientras que en 2016 se incrementó a 10.423 usuarios. En enero de este año acudieron 325 personas.

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