Martes, 29 Noviembre 2016 00:00 Tenis

Elsa aprendió a aceptarse gracias a los deportes

Elsa González participó en la categoría quads, para personas con tetraplejia. Fue la única mujer del torneo.
Elsa González participó en la categoría quads, para personas con tetraplejia. Fue la única mujer del torneo. Foto: Fernando Sandoval / El Telégrafo

La discapacidad no le impidió ser madre ni convertirse en una gran nadadora. Con el tenis quiere conocer el mundo.

Redacción Fanático

Nada detiene a Elsa González (48 años), la única mujer que participó en el Ecuador Open 2016 que avala la Federación Internacional de Tenis (ITF), en el que enfrentó a los otros 3 participantes de la categoría quads, reservada para las personas con tetraplejia.

En quads las diferencias de género no existen, así que chicas y chicos bregan en el mismo territorio bajo la modalidad todos contra todos. Por esta razón, en el certamen de Quito, la colombiana midió fuerzas con su compatriota Andrés Rodríguez y con los ecuatorianos Édison Molina y Ángel Moreano.

Pero los desafíos son parte de la existencia de esta exponente desde los 22 meses de edad, tiempo en el que le detectaron poliomielitis. La enfermedad le afectó a las 2 piernas y el brazo derecho. Hasta los 36 años caminó con bastón, pero su movilidad decreció, obligándola a usar silla de ruedas.

Antes de incursionar en el deporte, sus padres y hermanos solían sobreprotegerla; nunca salía sola a ningún lado. El recuerdo más feo de aquella etapa le ocurrió a los 14 años. Se trata del regaño que su padre, Pedro González (+), le infirió durante una discusión.

- Sé que puedo, papá, sé que si me esfuerzo podré valerme por mí misma.

- ¿Qué dices? Nunca te darán trabajo, tampoco creo que algún hombre se fije en ti.

Esas palabras ardieron en mente, cuerpo y espíritu. Las lágrimas cayeron cual hojas secas de un arce, y mientras rodaban, la adolescente pensaba cuál sería su futuro.

La vida de Elsa se volvió monótona, pasaba en casa mucho tiempo, ayudaba con los quehaceres y buscaba en los periódicos alguna actividad donde pudiera encajar. La oportunidad tardó en llegar, pero llegó. Tenía 26 años cuando conoció a Martha Edith González, otra joven con discapacidad física, quien le habló de los deportes adaptados y la invitó a integrarse. Aunque suene difícil de creer, hasta ese entonces, Elsa no sabía que había grupos de personas con discapacidad dedicadas a practicar actividades físicas.

Martha Edith gustaba de la natación, así que esa fue la disciplina en la que iniciaría a su amiga. Al llegar a una de las piscinas olímpicas de Ibagué, ciudad de la que Elsa es oriunda, el temor le recorrió de pies a cabeza, ¿Cómo iba a nadar si lo único que movía al 100% era el brazo izquierdo? Peor cuando le dijeron que se pusiera ropa de baño y se lanzara al agua. “Además, sentía vergüenza de mostrar mis piernas secas”.

Esa desesperación no tardó en transformarse en la llave que le abriría el mundo. Aprendió a moverse en el agua y en poco tiempo estuvo lista para competir. La natación le permitió conocer otros lugares de su país y aumentar su lista de amistades.

Tiempo después, a través de Julio César Bermeo (+), docente de carrera, el amor tocó su corazón. Con él procreó a Elsa Gineth Bermeo, su única hija, quien actualmente tiene 19 años y es el motor de su existencia. “Tenía 28 años cuando di a luz a mi niña; en parto normal, sin complicaciones”.

Al mencionar los logros más importantes de esta faceta, cita los títulos de 2004, durante los primeros Juegos Paranacionales de Colombia, y los de 2008, en los segundos Juegos Paranacionales. Los de 2004 son especialmente importantes para Elsa porque impuso varias marcas locales, entre ellas la de los 50 metros libres, donde bajó la marca anterior, un minuto con 09 segundos (1m09s), a 1m04s.  

Lamentablemente, la natación no le ofrecía réditos económicos, posibilidad que sí halló en el tenis, al que se cambió en 2010. Obviamente, para acceder a los premios económicos, Elsa debe clasificar a las instancias decisivas de cada evento. El dominio de la raqueta lo aprendió de los instructores Damián Martínez y John Jairo Bernal.

Sus conquistas más relevantes en el deporte blanco son el subcampeonato colombiano de dobles femenino de 2012, y los vicecampeonatos de dobles femenino y dobles mixto en el Open de Barranquilla de 2015. El Ecuador Open 2016 es su primera incursión internacional; en 2017 desea actuar en el Ecuador Open y en el Chile Open.

Su máxima aspiración es clasificar a los Juegos Paralímpicos Tokio 2020. No cree que la edad sea un problema. “Al momento que piensas en tus limitaciones y te acomplejas, ya estás perdido. Nunca hay que darse por vencido”. (I)

Datos

Elsa González Canal nació en Ibagué el 26 de septiembre de 1968. Sus padres son Teresa Canal y Pedro González (+). Es la cuarta de cinco hermanos.  

Su máximo referente es el suizo Roger Federer, de quien admira su técnica; en el tenis adaptado sigue los pasos de las chilenas María Antonieta Ortiz y Francisca Mardones y de la ecuatoriana Carolina Lasso.

La tenista colombiana reconoce que el deporte le ayudó a aceptarse a sí misma y a ser más independiente. Uno de sus propósitos a través del deporte blanco es conocer el mundo.  

Elsa sobrevive gracias a la media pensión por sustitución que recibe tras el deceso de su padre. También hace manualidades y dicta cursos de estas artesanías a personas pobres de la tercera edad.

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