Los inventos inclusivos destacaron en la feria de los politécnicos

- 08 de Septiembre de 2017 - 00:00
Jorge Begué y William Cobeña, diseñaron un prototipo para rehabilitar niños con discapacidad. En la elaboración de las piezas usaron una impresora 3D. FOTO: Karly Torres/EL TELÉGRAFO

Los estudiantes de la Espol exhibieron 432 proyectos que dan respuestas a necesidades diarias de personas y empresas. Fue la cuarta edición del evento.

La Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol) fue el escenario de la IV edición de la Expo Materia Integradora Idear, donde ayer se expusieron los mejores trabajos de 750 estudiantes de sus 8 facultades. Los alumnos, en 432 propuestas, trataron de resolver problemas comunes que afectan a la población ecuatoriana.

Andrea Coloma y Kevin Morales, estudiantes de la Facultad Ciencias de la Vida, desarrollaron un rastreador satelital para identificar la distribución de las orcas en la reserva marina de las islas Galápagos.

Ella explicó que con el dispositivo determinarán la población de la especie en estado crítico. “El rastreador se colocará en la aleta dorsal de los especímenes para que emita las señales de su ubicación”.

Hacia el mismo territorio miró Gerardo Ortega, de la Escuela de Diseño y Educación Visual. Él creó la página web ‘Conoce Galápagos’ que ayudará a economizar la estadía en el archipiélago. El portal -detalló- permitirá contactarse con los dueños de hoteles, restaurantes y servicios turísticos, sin necesidad de solicitar la gestión de una agencia de viajes. “Los precios  en las tres áreas bajan en el 30%”.

Cecilia Paredes, vicerrectora académica de la Espol y rectora electa, explicó que los proyectos exhibidos responden a un problema de alguien. “Esta feria evidencia el trabajo  y la capacidad de quienes están por graduarse. Las creaciones tienen potencial de negocio y desde el Centro de Emprendedores abrimos la oportunidad para tener inversiones”.

Precisamente, Jorge Begué y William Cobeña, de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Ciencias de la Producción, diseñaron y confeccionaron un prototipo para la rehabilitación de niños con discapacidad motora en las extremidades inferiores.

“Los menores realizarán movimientos de cadera, rodillas y pies”. Usaron piezas impresas en 3D y barras de metal. Pesa 30 libras. Invirtieron $ 7.500 y fueron financiados por la institución. “Esperamos que los hospitales se interesen”.

Por su lado, Ivette Sornoza desarrolló un biorreactor para cultivar microorganismos. “Ecuador compra en el exterior estos equipos a $ 60.000. El que fabricamos vale $ 7.000”. El proyecto se hizo en dos fases junto con los estudiantes de las Facultades de Ingeniería Mecánica, en  Automatización y en Alimentos.

Los libros llamaron la atención de los asistentes a la feria.  Kimberlyng Correa y Claudia Chichande, de la carrera de diseño gráfico de la Edcom, inventaron el cuento “Analía come sandía”, que promueve la lectura en los niños y la creación de huertos.

De la misma facultad, Paola Suárez y Andrea Constante elaboraron “Glou Mi espacio para brillar”, un juego para menores de edad con autismo. El proyecto de las politécnicas mejora las relaciones, la concentración y relaja.

Irene Tobar presentó la marca Maki, (mano en kichwa). Es una línea de guantes para mujeres. Ella, que es arquera de la selección femenina ecuatoriana, detectó que en el país no existe este accesorio. (I)