Viernes, 18 Noviembre 2016 00:00 Sociedad

Las comunas campesinas se 'blindan' ante el cambio climático

Los agricultores de Pitana Bajo, cantón Cayambe (Pichincha), colocan las tuberías del sistema de riego para sus cultivos. Las 102 familias residentes coinciden en que el clima cambió en los últimos cinco años.
Los agricultores de Pitana Bajo, cantón Cayambe (Pichincha), colocan las tuberías del sistema de riego para sus cultivos. Las 102 familias residentes coinciden en que el clima cambió en los últimos cinco años. Fotos: Álvaro Pérez / El Telégrafo

Los ciudadanos construyen reservorios de agua para la seguridad alimentaria. El MAE impulsa un proyecto.

Redacción Sociedad

Mercedes Andrango, de 55 años, desde los cinco aprendió que la tierra era más que partículas oscuras sobre las que está su vivienda.

Sus abuelos y padres le enseñaron a labrar, abonar y sembrar, porque es la madre bondadosa que fecunda los alimentos.

Ella trabaja en una chacra de la comunidad Pitana Bajo (Cayambe). Andrango y otras mujeres cosechan comida orgánica que comercializan en una feria de la localidad y en Quito. Lamenta que desde hace cinco años llueve menos. “El clima cambió. Los días soleados son frecuentes y la tierra luce reseca”.

Para Laura Díaz, vecina, resulta contradictorio que su pueblo ubicado cerca de una gran reserva natural de agua (nevado Cayambe) no cuente con líquido suficiente para los cultivos.

Frente a esta problemática la comunidad construyó un reservorio de 4.200 metros cúbicos, que permite el riego de 290 ha y beneficia a 102 familias. Estas acciones se ejecutaron con apoyo del Ministerio del Ambiente del Ecuador (MAE), a través del Proyecto Fortalecimiento de la Resiliencia de las Comunidades ante los Efectos Adversos del Cambio Climático con Énfasis en Seguridad Alimentaria y Consideraciones de Género (Foreccsa).

Un grupo de habitantes de Pitana Bajo, el fin de semana, organizó una minga para colocar las tuberías del sistema de riego. Elsa Coyago trabajó cargando en su espalda a su hija de dos años.   

La comunidad, ubicada a 3.000 metros de altura, sufre sequías y heladas. A estas se suman las inundaciones y el aumento de plagas. El ingeniero ambiental Arturo Franco explica que son el resultado de climas extremos y de glaciares que se derriten por las altas temperaturas.  

Raphael Chuinard, director del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Ecuador, añade que los estudios señalan que hasta el año 2050 el cambio climático aumentaría el riesgo de hambre y la desnutrición infantil en 20% (1,4 millones de niños más).  

Acciones estatales

El MAE informa que, a escala nacional, el proyecto Foreccsa promueve una propuesta de adaptación al cambio climático con énfasis en seguridad alimentaria.

Hasta el momento construyeron y mejoraron 19 reservorios, con los que incrementó la capacidad de almacenamiento de agua a 120.732 metros cúbicos para producir alimentos en épocas de sequía.

También mejora 24 kilómetros de tramos críticos de canales de riego comunitario para pequeños agricultores rurales. Además incorpora y optimiza las prácticas agrícolas para retener la humedad del suelo, crear microclimas, atenuar la carencia de agua y diversificar la producción en al menos 3.000 chacras.

Estas acciones se ejecutan en Pichincha (Cayambe y Pedro Moncayo) y en la cuenca del río Jubones (Azuay, Loja y El Oro), donde residen 10.000 familias.

Walter García, titular del MAE, expuso en la conferencia del clima de la Organización de las Naciones Unidas (COP22) que las acciones realizadas en adaptación por parte del país son importantes, pues se destinaron $ 24 millones de fondos nacionales y de cooperación en proyectos de seguridad alimentaria, agua y fortalecimiento de capacidades en beneficio de más de un millón de personas. “Todo esto pese a que Ecuador contribuye con apenas el 0,15% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero”. (I)

Argentina y México presentan plan ambiental 

Argentina presentó la revisión de su plan de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que rehace los cálculos del anterior gobierno, durante un acto celebrado en la Conferencia del Clima de la ONU (COP 22).

Los objetivos hasta 2030 son disminuir en un mínimo del 18% las emisiones y hasta el 37% si se recibe ayuda financiera externa, según el subsecretario de Cambio Climático, Carlos Gentile.

Estos porcentajes representan un aumento respecto al 15% y 30%, respectivamente que presentó el anterior gobierno.

Cuando Argentina presentó sus objetivos nacionales antes de la COP 21 de París, las emisiones que se calculaban eran de 672 millones de toneladas de CO2. A partir de ahí se proponía reducir el 15% en 2030 y hasta el 30% en esa fecha condicionado a ayuda exterior.

México presentó sus nuevos objetivos junto a Estados Unidos, que por su parte espera reducir el 80% las emisiones de gases en 2050, respecto a los niveles de 2005, según su informe.

Alemania ya presentó sus objetivos antes de la COP 22 de Marrakech. Esos son los tres primeros países que proponen esa visión para mediados de siglo, y lo hacen antes de 2020, que era la fecha límite propuesta por los 196 firmantes del Acuerdo de París.

El Acuerdo de París de 2015, cuya implementación es discutida en la conferencia de Marrakech, tiene como objetivo que el planeta no aumente su nivel de temperatura más de dos grados respecto a la era preindustrial. Estados Unidos, Canadá y México forman parte del club de grandes productores de crudo. (I)

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