Miércoles, 05 Octubre 2016 00:00 Sociedad

La presión social afecta a los niños británicos

La presión social afecta  a los niños británicos

Los problemas del grupo etario se originan por el aspecto físico, exigencia de buenas calificaciones y popularidad.

Leonardo Boix, corresponsal en Londres

Los servicios de salud mental tratan a 250.000 niños y jóvenes en Inglaterra por problemas de ansiedad, depresión o trastornos alimenticios, lo que se ha agravado en los últimos años.

De acuerdo con el informe oficial del Servicio Nacional de Salud británico (NHS), un cuarto de millón de menores de 18 años reciben tratamiento especializado por algún tipo de problema o enfermedad mental.

Entre los afectados 11.849 tienen menos de cinco años; 53.659, de seis a 10; y más de 100.000, entre los 11 y 15.

Asimismo, existen 70.000 adolescentes, de entre 16 y 18 años, con problemas mentales.

Los especialistas consideraron que la cifra sería, incluso, mayor, debido a que muchos no piden ayuda a los servicios de salud mental o sus casos no constan en las estadísticas oficiales.

Los médicos indicaron que los factores detrás de esa tendencia son las crecientes presiones a los jóvenes por su aspecto físico, rendimiento académico y popularidad.

También citaron problemas económicos y de vínculos familiares, o antecedentes de enfermedades mentales en sus familias.

El NHS precisó que los casos de menores de edad que se autolesionan o intentaron suicidarse aumentaron significativamente en los últimos tiempos, especialmente, en el grupo de 16 a 18 años.

Sarah Brennan, directora ejecutiva del grupo benéfico que trabaja con niños que tienen problemas mentales Young Minds, expresó que es ‘sorprendente’ que tantos estén afectados y deban recurrir a servicios de ayuda especializados. “Estas cifras deberían ser un llamado de alerta para todos”.

Azia Singh, una joven de 17 años, vive en el condado inglés de West Yorkshire, al norte del país. Ella debió ser tratada durante cuatro años por depresión y ansiedad. “Me sentía sin esperanzas ni fuerzas, lloraba todo el tiempo, se me había ido la motivación e interés en hacer cosas”.

Ella -relató- se dio cuenta de que no disfrutaba de la vida y empezó a tener pensamientos suicidas. “Desde los 13 años comencé a sufrir de ansiedad”. Los síntomas físicos eran dolores de cabeza, calambres en las piernas, hinchazón, tembleques, la pérdida del deseo sexual y muchas ganas de dormir.

Singh, que recibe tratamiento psicológico del NHS, dijo que la ayuda médica le sirvió mucho y que desde entonces su condición ha mejorado.

“Actualmente hay más presiones a  niños y adolescentes para obtener las mejores notas y luego ir a la universidad. A veces los adultos piensan que los niños no podemos sufrir de depresión o ansiedad, y esto dificulta que exista honestidad a la hora de explicar el problema”.

El ministro de Salud británico, el conservador Jeremy Hunt, afirmó este año que parte de los $ 2.000 millones adicionales que el Gobierno destinará para apoyar a los niños serán para expandir los servicios de salud mental en el país. “Resolver los problemas de salud mental es una prioridad para este Gobierno y esperamos obtener resultados favorables”.

Hunt explicó que dos de las áreas prioritarias de ayuda serán los tratamientos contra trastornos alimenticios y psicosis en los menores.

El NHS informó que en el último año un gran número contactó al servicio de salud mental a través de una línea telefónica de emergencias, por correo electrónico o a través de las redes sociales. De 92.891 niños y adolescentes que pidieron ayuda, 19.481 pensaron en suicidarse (el doble que hace cinco años).

A diario se reciben 53 casos de niños o adolescentes que intentaron suicidarse.

La exministra de Salud mental en la oposición, la laborista Luciana Berger, sostuvo que las nuevas cifras dan cuenta de la gran demanda para recibir tratamientos de salud mental”. (I).

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