Jueves, 10 Noviembre 2016 00:00 Sociedad

La avicultura potencia el progreso de Balsas

Los pollos pequeños necesitan ser alimentados mínimo 3 veces por día y criarse en temperaturas cálidas.
Los pollos pequeños necesitan ser alimentados mínimo 3 veces por día y criarse en temperaturas cálidas. Foto: Archivo / El Telégrafo

Los productores de El Oro aseguran que existen condiciones favorables para invertir en este negocio.

Daniela Asanza, estudiante de la UCSG

La caficultura era hasta finales de los años 70 el principal ingreso que movía la economía del cantón Balsas (provincia de El Oro).

Esta actividad empezó a decaer por el bajo costo del precio del café y los habitantes del cantón Balsas decidieron abandonar la producción.

A inicios de los años 80, los habitantes  empezaron a buscar otras alternativas para aumentar sus ingresos y vieron en la avicultura una nueva forma de sostenibilidad económica. La actividad ganó terreno en el sector productivo hasta convertirse en la principal fuente económica de este cantón.

Víctor Hugo Espinoza, presidente de la Asociación de Avicultores de El Oro, dice que Balsas tiene la mayor producción avícola de la provincia y que existen más de 300 personas dedicadas a esta actividad entre medianos y pequeños productores.

Espinoza señala -además- que solo en Balsas se crían cerca de 1’800.000 aves por mes, con lo que  abastecen los mercados de Zamora, Loja, El Oro, Azuay, Guayas y Santa Elena. Enrique Blacio, avicultor balsense, se dedica a esta actividad desde hace 12 años. Para él, la crianza se fundamenta en estrictas normas de cuidado que garantizan la calidad del producto.

Señala también que los cuidados que reciben las aves dependen de la edad que tengan.  

“Si se trata de pollos pequeños, se los mantiene en un ambiente muy abrigado, con ayuda de calentadores durante los primeros 15 días. Les suministramos antibióticos y vitaminas especiales para prevenir cualquier enfermedad y los alimentamos con balanceado inicial de 3 a 4 veces al día. Cuando el ave es más grande, la alimentamos una vez al día y estamos pendientes de regular la temperatura con ayuda de las lonas que cubren los galpones”, dice el productor.   

Jinson Cárdenas, presidente de la Asociación de Pequeños Avicultores Balmar, afirma que  gracias a la avicultura el cantón ha obtenido un importante crecimiento a través de las distintas fuentes de trabajo.

“En el proceso de producción se necesitan 2 personas (un cuidador y un veterinario) por cada 10.000 pollos que hay en las granjas. Asimismo,  cuando las aves están listas para ser comercializadas se necesita de cuatro personas más para trasladarlas hasta los diferentes destinos”.  

El objetivo de los avicultores es invertir en el negocio para generar más fuentes de empleo. (I)

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