Gran Bretaña evalúa a estudiantes extranjeros

| 01 de Septiembre de 2017 - 00:00
El Gobierno se está enfocando más en la brecha que existe entre llegada y partida de alumnos extranjeros.
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Informe calculará el impacto de los aranceles universitarios de los alumnos foráneos a la economía nacional.

El Gobierno británico, como parte de las negociaciones por la salida de la Unión Europea (UE), lanzó una investigación sobre el impacto real de los estudiantes extranjeros en la inmigración, sociedad y economía de Gran Bretaña.

La ministra del Interior, la conservadora Amber Rudd, encargó el informe de alumnos europeos y no comunitarios al mercado laboral del Reino Unido y otros sectores de la economía y sociedad.

Las autoridades británicas habían dejado de contar en 1990 el número de personas que ingresaba y salía del país, decisión que generó polémicas de la exactitud de los estimativos oficiales, que se basan en conteos ‘al voleo’ en los puntos de entrada.

Sin embargo, a partir de abril de 2015 se impuso un sistema de control de salida de personas, con el objetivo de establecer con mayor claridad si aquellos foráneos que ingresan al Reino Unido salen cuando deben hacerlo, de acuerdo al plazo establecido en sus visas.

El Ministerio del Interior indicó que en los últimos meses el Gobierno de Londres se enfoca más en la brecha que hay entre los estimativos de llegada y partida de personas que inicialmente van a Gran Bretaña para estudiar.

Esa diferencia, que se estimó en 110.000 entre 2012 y 2015, reveló que muchos se quedan más allá del límite de sus visados.

La inmigración a largo plazo al Reino Unido fue de 136.000 en 2016, con un estimativo de 63.000 que se establecieron a pesar de haber llegado inicialmente para estudiar. “No tenemos un límite para el número de estudiantes internacionales genuinos que vienen al Reino Unido a prepararse”, declaró Rudd.

“El hecho de que sigamos siendo el segundo destino global más popular para aquellos que quieren cursar una carrera de grado o posgrado es algo para enorgullecerse”.

Rudd dijo que quieren tener evidencia robusta e independiente acerca del valor e impacto que proveen (estudiantes), a pesar de que el gobierno entiende lo importante que es para los visitantes el sector universitario.

El informe, que será elaborado por el Comité de Asesoría Migratoria, también evaluará el impacto de los aranceles universitarios y otros gastos de los extranjeros a la economía nacional, de cada región y local.

También considerará el impacto que tiene el reclutamiento de los internacionales en la calidad de la educación del país.

El comité publicará los resultados del documento en septiembre del próximo año, seis meses antes de que el Reino Unido abandone oficialmente la UE.

Alistair Jarvis, director ejecutivo del grupo Universities UK, que aglutina a las principales universidades británicas, dio la bienvenida al interés del Gobierno por evaluar los beneficios netos de los foráneos. “Es importante que se tenga en cuenta el impacto positivo de los jóvenes”.

Por su parte, lord Green de Deddington, presidente del organismo Migration Watch UK, que aboga por una reducción de la inmigración, apoyó el estudio oficial, al considerar que “por demasiado tiempo los grupos de presión del sector de la educación superior no permitieron controles”.

“El Gobierno podrá formular políticas de Estado sobre la base de evidencia más amplia y fehaciente”.

El anuncio fue hecho cuando la Policía de frontera confirmó que desbarató 56.000 intentos de ingreso ilegal al país por el condado de Kent, en el sureste de Inglaterra.

La fuerza reveló que el año pasado frenó 153 intentos por día de migrantes que pugnaban por ingresar a Gran Bretaña procedentes de Francia, a través de puertos marítimos y terminales.

Las cifras son las segundas más elevadas en siete años, a pesar de una caída de 25.000 casos comparado con 2015. Las estadísticas incluyen personas escondidas en vehículos en los puertos de Calais y Dunkerque, como también en el Eurotúnel y en las terminales de Eurostar.

Aunque el Gobierno indicó que la merma es un “éxito”, el parlamentario por la circunscripción de Dover y Deal, Charlie Elphicke, calificó las cifras de chocantes.

“Es sorprendente que migrantes en Calais hayan tratado de ingresar a Gran Bretaña más de 50.000 veces el año pasado. Estas cifras dan cuenta de la verdadera escala del problema que enfrentamos y por qué es necesario que se invierta más en nuestros controles fronterizos”, subrayó el diputado.

De acuerdo con el Ministerio del Interior, el número de intentos incluyó instancias en las que la misma persona trató reiteradas veces de ingresar al Reino Unido en días diferentes.

“Estas cifras dejan muy en claro que nuestras medidas para reforzar las fronteras del Reino Unido están funcionando. Pero a pesar de nuestro éxito a la hora de impedir intentos de ingreso ilegal a nuestro país, no somos complacientes”. (I)